El teatro de la alianza: Monreal saca a relucir el contrato
Ricardo Monreal, el coordinador de Morena en San Lázaro, no está pidiendo favores. Está cobrando una deuda. Su llamado al PT y al Verde para que respalden el llamado ‘Plan B’ de reforma electoral viene con un documento adjunto: un acuerdo firmado en marzo o abril de 2024.
“Todos firmamos… un compromiso por escrito, todos, PT, Verde y Morena, de que acompañaríamos todas sus iniciativas”,
Dejó claro el diputado. No es una sugerencia. Es un recordatorio. La jugada es clara: después del fracaso de la primera reforma, Morena necesita a toda su tropa en formación para esta segunda embestida.
Un llamado que suena a ultimátum
Monreal juega al diplomático pero sus palabras tienen filo. Dice que Morena ‘no tiene injerencia’ en la decisión de sus aliados, pero inmediatamente apela a la ‘coherencia’ y la ‘responsabilidad política’. Traducción: firmaron, ahora cumplan.
“Yo creo que es lo correcto, es lo conveniente”,
añadió, en ese tono entre paternal y amenazante que domina la política mexicana.
La estrategia es transparente. Con la oposición cerrada en bloque contra cualquier cambio electoral que venga del Ejecutivo, Morena necesita cada voto de su coalición. El PT y el Verde se convierten, otra vez, en los reyes del pequeño trono.
Pero esta vez hay menos margen para regateos. Monreal no está negociando; está exhibiendo un pagaré político. El mensaje entre líneas es brutal: si nos abandonan ahora, ¿qué credibilidad tendrán para pedir algo después?
Lo más interesante es lo que no dice Monreal. No habla del contenido del Plan B. No debate méritos. Solo habla de lealtades y papeles firmados. Como si la reforma fuera lo de menos y lo importante fuera mantener el teatro de la unidad.
Mientras tanto, en las bancadas del PT y el Verde deben estar recalculando su precio. Porque cuando te recuerdan un compromiso antiguo es porque el presente se está poniendo caro.




