Morelos, el “paraíso” donde matar mujeres es un deporte extremo
Ah, Morelos. Ese estado que podría promocionarse como “el lugar donde el feminicidio es más popular que el aguacate”. Sí, mientras otros compiten por el mejor turismo o la mejor gastronomía, aquí la competencia es quién mata más mujeres. Y vaya que van ganando.
De enero a junio, este paraíso gobernado por Margarita González Saravia (alias “la que inaugura centros mientras los cuerpos se acumulan”) ostenta una tasa de 1.79 feminicidios por cada 100 mil habitantes. Para ponerlo en perspectiva: es como si cada mes desapareciera un equipo completo de fútbol femenil… pero sin que a nadie le importe lo suficiente.
Las cifras: ¿oficiales o un chiste macabro?
El gobierno reporta 19 feminicidios en seis meses (uno de ellos, una menor). Los colectivos feministas, con esa molesta costumbre de contar cadáveres, hablan de 54. ¿Quién miente? ¿El SNSP, que parece contar con los dedos manchados de tinta roja, o las activistas que revisan hasta la nota más oscura de la nota roja? Usted decida, aunque algo nos dice que la verdad duele más que un meme de político prometiendo seguridad.
Y no contentos con liderar en feminicidios, Morelos también es campeón en tráfico de menores. Dos víctimas pueden parecer pocas, hasta que recuerdas que son niñas, no estadísticas. Pero hey, al menos hay 202 mujeres lesionadas y 3 secuestradas para “variar” el panorama. Qué alivio, ¿no?
Los municipios estrella: donde la alerta de género es solo un decorado
Ayala, Cuernavaca, Tlaltizapán… nombres que suenan a pueblos mágicos pero funcionan como catálogos de horror. Siete feminicidios en una sola semana, todos en zonas con Alerta de Violencia de Género. O sea, el equivalente a poner un letrero de “Piso mojado” mientras tiran aceite en un hospital. Eficacia pura.
Mientras tanto, la gobernadora inaugura centros “LIBRES” (porque nada dice “libertad” como sobrevivir a un intento de feminicidio). Según ella, estos lugares ofrecen “capacitación para autonomía”. Traducción: “Aprenda a huir más rápido de su ex”. Eso sí, con asesoría psicológica incluida, porque ¿qué mejor que terapia después de que el Estado falló en evitarte un ataque?
Moraleja: Si buscas un lugar donde las estadísticas de violencia sean tan altas como la ironía de sus soluciones, Morelos es tu destino. Eso sí, visita los centros LIBRES… si es que llegas viva.
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