El arquero mexicano encuentra su momento
Con la etiqueta de mejor arquero nacional en recurvo, Matías Grande llegó a Puebla cargando expectativas. El coahuilense, tras un camino con altibajos en el circuito mundial, encontró justo ahora la serenidad que marca a los grandes.
La energía de las gradas fue su combustible. Dejó atrás a la India y firmó una actuación impecable en cuartos. Un contundente 6-0 sobre Aldar Tsybikzhapov —atleta neutro— le abrió las puertas a semifinales.
“Estoy muy contento, siento que trabajo para esto. Me hubiera gustado avanzar en los equipos, sabía que era la última oportunidad para ir por las medallas. No hay nada seguro; se debe mantener el enfoque”, mencionó.
El siguiente reto tiene nombre: Brady Ellison
Ahora viene lo grande. Matías disputará su pase a la final ante Brady Ellison, el número tres del mundo. Subrayó lo clave del apoyo local y su deseo de dar una alegría a los seguidores.
“Me daban ganas de voltear y festejar con la afición. Sabía que todos querían sacarme; vengo preparado. Iré paso a paso”, finalizó.
Su confianza está en su punto más alto. Después de varias ocasiones quedándose fuera del podio en pruebas olímpicas, este domingo podría ser diferente. La puntería y el temple están listos.




