La compositora que le dice ‘no’ a la IA
María Bernal, la mente detrás de éxitos como ‘Equivocada’ de Thalía, no puede creer lo que está viendo. Jóvenes que quieren entrar en la música… pero pidiéndole a una máquina que haga el trabajo pesado.
“Ya me empezaron a escribir para decirme ‘mira mis canciones’ y cuando les pregunto si ellos hicieron la melodía, me contestan que no, que lo hicieron con tal app”, cuenta a EL UNIVERSAL.
Para ella, hay una línea clara. Usar herramientas digitales para darle forma a una idea está bien. Pero pedirle a un algoritmo que invente la idea desde cero y firmarla como tuya… eso ya es otra cosa.
“Estoy de acuerdo en que se use para vestir algo o demos, pero de ahí a que le digas a la IA que escriba una canción y digas que es tu composición, se me hace totalmente tachable, ya no hay alma en eso y se es un mentiroso”, abunda.
El problema real detrás del atajo fácil
Bernal, exintegrante del grupo Kaay y nominada al Latin Grammy, pone el dedo en la llaga. El verdadero problema no es solo ético, sino legal. La IA busca y mezcla lo que encuentra en internet, sin importarle si usa material con derechos de autor.
Pero también ve un lado positivo (y bastante irónico) en todo este lío tecnológico.
“Sí será difícil ver qué letra se hizo así, pero seamos realistas, ahora se va a ver realmente quién puede hacerlo en vivo”, comenta.
En otras palabras: el escenario y los shows en directo serán el nuevo campo de batalla. Allí no hay algoritmo que valga para tapar una falta de talento real.
Mientras tanto, su música sigue viva
Lejos de los debates digitales, Bernal sigue en lo suyo. Este fin de semana presenta oficialmente el videoclip de “Canción cursi”, un tema que habla del amor en un sentido amplio.
“No es solamente el amor de pareja, sino hacia la vida, el decirle que sí al amor”, subraya.
La canción formará parte de una nueva producción que incluirá nuevos mixes de sus éxitos pasados. Para ella, estas canciones representan una etapa específica. Un capítulo que pronto cerrará para dar paso a un sonido nuevo en el que ya está trabajando.
Al final, su postura es clara: las herramientas pueden ayudar, pero nunca sustituir. El alma de una canción aún no tiene código fuente.




