Porque la luz era demasiado sencilla: ahora la CFE también vende bytes
¿Agotado de que tu proveedor de internet te trate como un monedero con patas? ¡Alegrémonos! La Comisión Federal de Electricidad, esa misma que se encarga de que tengamos luz (la mayoría del tiempo), ha decidido que su expertise en cables y postes la convierte en la candidata ideal para venderte internet móvil. Bajo el glorioso y modesto nombre de “CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos”, la paraestatal promete cerrar la brecha digital. Porque si hay algo que sabemos es que las empresas gubernamentales son mundialmente famosas por su agilidad, innovación y precios imbatibles, ¿cierto?
El proyecto, que suena tan ambicioso como que un elefante aprenda a bailar ballet, pretende llevar acceso a internet a cada rincón de México. Especialmente a esas zonas alejadas donde la única señal que se recibe es el eco de tus propios suspiros. Su objetivo noble es garantizar el derecho a estar conectados, con un servicio de “alta calidad” y a un costo bajo. Por supuesto, no mencionan la velocidad real, porque en el mundo de las promesas, los megabits son como los unicornios: todos hablan de ellos pero nadie los ha visto.
Elige tu propia aventura (digital): ¿SIM, eSIM o un chunche mágico?
La CFE, en un arrebato de generosidad, te da opciones. ¿Tu teléfono es medianamente moderno y compatible con su red 4.5 G? Fantástico. Puedes adquirir una SIM o una eSIM. ¿No tienes equipo o quieres convertirte en un nodo de conexión ambulante? Para eso está la opción estrella: el equipo MiFi. Por el módico precio de $1,145 pesos, obtienes un módem portátil que incluye una SIM y 5 GB de datos para 30 días. Básicamente, es el costo de un videojuego triple A por un dispositivo que te permite navegar… hasta que te gastes los 5 GB viendo dos videos de gatitos en alta definición.
Pero el verdadero espectáculo, el circo de las tarifas, está en los planes de recarga. La CFE, con la astucia de un contador con sueño de grandeur, te ofrece la ilusión de ahorro si comprometes tu dinero por periodos cada vez más largos. ¿Quién no querría pagar por un año de un servicio que no ha probado? Es como comprar un boleto para un viaje a Marte: tienes fe, pero ninguna garantía.
Aquí el desglose, para que tus ojos disfruten de la sátira de los precios:
CFE Internet Móvil 5 GB: Mensual: $95 | Semestral: $510 | Anual: $1,010. Porque pagar $510 de golpe te ahorra… espera, ¿nada? ¡$30 pesos en seis meses! Casi para comprarte un aguacate (la mitad de uno).
CFE Internet Móvil 10 GB: Mensual: $165 | Semestral: $915 | Anual: $1,770. La opción para quien necesita el doble de datos para el doble de frustración.
CFE Internet Móvil 20 GB: Mensual: $265 | Semestral: $1,560 | Anual: $3,025. Para los youtubers rurales que confían ciegamente en la cobertura estatal.
CFE Internet Móvil 30 GB: Mensual: $365 | Semestral: $2,080 | Anual: $4,050. El plan para la familia que cree que la CFE puede manejar datos mejor de lo que maneja los apagones.
CFE Internet Móvil 50 GB: Mensual: $450 | Semestral: $2,600 | Anual: $5,090. La opción premium para el valiente que dice: “Confío en el gobierno para mi entretenimiento, mi trabajo y mi vida social”.
El ritual sagrado de la contratación: 4 pasos hacia la fe digital
Contratar el servicio es un proceso tan sencillo como armar un mueble sueco sin las instrucciones. Primero, verifica la cobertura en el portal de CFE. O, lo que es lo mismo, reza para que el mapa interactivo no esté desactualizado. Segundo, elige tu modalidad: ¿la SIM de la esperanza o el MiFi de la redención? Tercero, realiza la compra. Puede ser en línea (si es que tu internet actual no te falla) o en un punto autorizado (que probablemente esté a tres pueblos de distancia). Cuarto, activa y recarga. Y luego, cruza los dedos, enciende una vela y espera que la señal llegue con la misma puntualidad con la que llega el recibo de la luz.
En resumen, la CFE nos ofrece una apuesta. ¿Será esta la solución milagrosa para la conectividad rural o simplemente otro elefante blanco digital? Solo el tiempo, y la paciencia de los usuarios, lo dirá. Mientras tanto, podemos disfrutar de la ironía de que la compañía de luz quiera vendernos algo que, irónicamente, consume luz.
¿Conoces a alguien que viva en una zona sin conexión? ¡Comparte esta noticia y difunde la esperanza (o el escepticismo)! Explora más contenidos sobre tecnología y las curiosas iniciativas gubernamentales en nuestra sección.




