La CFE se mete al juego del internet: ¿héroe o villano?
¡Atención, amantes de los megas y enemigos de las facturas abusivas! La Comisión Federal de Electricidad (CFE), esa entidad que ya nos ilumina las casas (cuando no hay apagones), ahora quiere ser nuestra salvadora digital. Sí, como lo leen: la CFE entrará al lucrativo y monopolizado mercado del internet si se aprueba la reforma en telecomunicaciones. Porque, claro, ¿qué mejor que una empresa estatal para competir con los gigantes privados que nos cobran un ojo de la cara por 5GB de datos?
Sheinbaum y su sueño de un internet “baratito”
La presidenta Claudia Sheinbaum, en su afán por ser la fairy godmother de los mexicanos desconectados, anunció que la CFE ofrecerá servicio comercial “en igualdad de condiciones” (ejem, ejem) con las empresas privadas. Su lógica es impecable: más competencia = precios más bajos. Aunque, siendo honestos, la última vez que escuchamos “igualdad de condiciones” en un monopolio estatal, terminamos pagando la luz más cara que en países con invierno polar.
“¿Qué queremos con esto? Que se genere más competencia y que bajen los precios también del Internet” — Claudia Sheinbaum, repitiendo como loro el mantra del libre mercado que tanto critican sus aliados.
El detalle gracioso: antes la CFE solo podía dar internet en zonas sin cobertura (léase: donde ni las ratas tienen señal). Ahora, oh maravilla, podrá venderlo en plena CDMX, compitiendo con Telmex y compañía. ¿El resultado? Según Sheinbaum, un paraíso de megabytes accesibles. Nosotros solo esperamos que no termine como el servicio eléctrico: caro, intermitente y con facturas que parecen números de lotería.
Los 15 millones de desconectados: ¿prioridad o eslogan?
José Peña Merino, el titular de la Agencia de Transformación Digital (ADT), soltó otro dato jugoso: 15 millones de mexicanos no tienen internet, ya sea porque viven en el siglo XIX o porque su salario alcanza solo para tortillas, no para datos. La solución mágica: espectro público, CFE Telecomunicaciones y… ¡internet gratis en plazas! Porque nada dice “progreso” como ver a abuelitos haciendo TikTok en el Zócalo con WiFi del gobierno.
Lo más irónico: las oficinas gubernamentales dejarán de contratar privados para usar el servicio de la CFE. O sea, el Estado se autoabastecerá… mientras nos vende a nosotros el mismo producto. Capitalismo de Estado 101, amigos. Eso sí, prometen que no habrá “favoritismos”. Claro, como cuando Pemex compite “igual” con Shell y Chevron. ¡Pura transparencia!
¿Funcionará? Quién sabe. Pero si el internet de la CFE es tan estable como su servicio eléctrico, prepárense para videollamadas que se cortan cada vez que llueve. Eso sí, al menos tendremos memes gratis para reírnos del desastre.
¿Te emociona la idea de navegar con la CFE o prefieres huir a Starlink? Comparte esta nota y únete al debate. Y si quieres más análisis sarcásticos de las “brillantes” ideas del gobierno, explora nuestro contenido relacionado. #InternetParaTodos (o al menos para los que aguanten el buffering).




