El día en que el país siente su ausencia
Cada 9 de marzo, México respira diferente. O mejor dicho, deja de respirar con la misma fuerza. Un día después del Día Internacional de la Mujer, el paro nacional “Un Día Sin Nosotras” paraliza voluntariamente escuelas, trabajos y hogares. No es una huelga cualquiera: es un acto político masivo que pone en escena una verdad incómoda.
La premisa es tan simple como poderosa: mostrar qué pasaría si la mitad de la población desapareciera por un día. El vacío sería estruendoso. Esta protesta social, que nació en 2020 de la rabia y la organización de colectivos feministas como “Las Brujas del Mar”, ya no es solo un grito. Se ha convertido en una fecha marcada en el calendario cívico del país.
“El movimiento ha trascendido fronteras y se ha replicado en diversos países como una forma pacífica de evidenciar las desigualdades estructurales que aún persisten”, explica el senador Emmanuel Reyes Carmona.
Y esa evidencia ahora tiene un reconocimiento oficial. La Comisión de Estudios Legislativos, encabezada por Manuel Huerta Ladrón de Guevara, acaba de aprobar el dictamen que declara el 9 de marzo como ‘Día Nacional Sin Nosotras’. La Cámara de Diputados ya le había dado el visto bueno en 2023. Lo simbólico se institucionaliza.
Un paro con muchas formas de sumarse
La consigna es clara: “El nueve nadie se mueve”. ¿Cómo se une la gente? Dejando de ir a la oficina o a clases. Evitando hacer compras. Quedándose en casa. O simplemente, usando las redes para amplificar el mensaje central: nuestra contribución es indispensable.
Este acto encuentra su fuerza legal en el artículo 4 constitucional, que garantiza la igualdad y el derecho a una vida libre de violencia. No piden permiso; ejercen un derecho.
Al final del día, cuando las calles recuperen su ritmo habitual, queda la reflexión. El teatro político del 9 de marzo no tiene actrices principales visibles, pero su ausencia es el personaje más protagónico del año. Es el recordatorio más contundente de que la igualdad sustantiva sigue siendo una promesa pendiente.




