El Barça no para, ni con bajas
El Barcelona demostró que tiene madera de campeón. En un campo maldito como el Coliseum, donde no ganaban desde 2019, los culés sacaron adelante un partido trampa. Y lo hicieron con un gesto que vale más que mil goles: Fermín López dedicó su tanto a Lamine Yamal, el joven crack que se perderá lo que resta de temporada por una lesión muscular.
“Desde aquí le mando un abrazo. Es muy importante para nosotros, es una pena que no pueda jugar, pero lo importante es que se recupere bien y esté listo para el Mundial”, dijo Fermín tras el partido.
La ‘señal 304’ de Fermín —los últimos dígitos del código postal del pueblo de Yamal— fue un puñetazo emocional sobre el césped. Porque esto va de equipo, de resiliencia. Y vaya si la tienen.
Dominio sin brillo, pero con oficio
El Getafe siempre pone piedras en el camino. Pero esta vez, Pedri abrió la lata con un pase quirúrgico y Fermín definió como los cracks. Luego, Rashford sentenció con una galopada de manual: control, carrera y definición cruzada. 2-0 y a casa.
Ahora la ventaja sobre el Madrid es de 11 puntos cuando quedan solo cinco jornadas. Casi cosido y cantado. Pero Hansi Flick no se confía:
“Hemos celebrado la victoria (no el título). Solo estábamos centrados en el trabajo que teníamos que hacer hoy”.
El Atleti resucita justo a tiempo
Mientras tanto, en el Metropolitano, el Atlético volvió a ser ese equipo que nunca se rinde. Perdían 0-1 ante el Athletic y venían de siete derrotas en ocho partidos —incluyendo la final de Copa perdida por penaltis—. Pero Griezmann y Sorloth (doblete) le dieron la vuelta al marcador.
Victoria vital antes de recibir al Arsenal en semis de Champions. Porque esto es fútbol: cuando todo parece perdido, aparece una remontada para recordarte por qué amas este deporte.
La tabla apretada abajo
El Alavés remontó al Mallorca con doblete de Toni Martínez (2-1), mientras Valencia también ganó al Girona (2-1). La zona baja está tan apretada como siempre: solo diez puntos separan al Getafe (6º) del Sevilla (18º). Esto no ha terminado ni mucho menos.




