La normalidad bancaria, con asteriscos
Tras el cierre preventivo del lunes, los bancos intentan volver a la rutina. Pero la palabra ‘gradual’ aquí es clave: es un eufemismo elegante para decir que hay lugares donde el negocio sigue siendo demasiado peligroso.
BBVA México anunció que reabre este martes… excepto en siete municipios de Michoacán. La lista—Tepalcatepec, Nueva Italia, Buenavista Tomatlán, La Huacana, Jiquilpan, Huetamo de Núñez, Zinapécuaro—suena más a mapa de zonas de conflicto que a planificación comercial.
Santander dijo que normaliza operaciones en Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Nayarit. Su recomendación oficial: usar la banca en línea. Traducción no oficial: si puedes evitarlo, mejor no te acerques.
Banco Ve por Más (BX+) también retoma actividades en puntos clave de Guanajuato y Jalisco. Todos insisten en que cualquier cambio se comunicará por sus canales. Es decir, la situación es tan fluida que ni ellos mismos se atreven a dar nada por sentado.
El detonante fue el operativo del domingo que terminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG. La respuesta violenta obligó a las instituciones a bajar la cortina.
Ahora reabren, pero con un pie fuera. La memoria institucional es corta, pero los protocolos de seguridad no. Cuando los bancos—entidades que aman el dinero más que a nada—deciden que es más seguro cerrar sus puertas al efectivo, algo grave está pasando.
La versión oficial habla de ‘normalización’. La realidad muestra un regreso titubeante, vigilante. Las sucursales abren, pero la sombra del domingo aún se alarga sobre los mostradores.




