Un acuerdo nuclear que preocupa a los expertos
Papeles del Congreso de Estados Unidos y análisis de especialistas pintan un panorama delicado. Arabia Saudí estaría negociando la posibilidad de enriquecer uranio dentro de su propio territorio, como parte de un pacto nuclear con Washington.
La noticia llega en un momento de máxima tensión entre Estados Unidos e Irán. Y eso hace saltar todas las alarmas.
La operación de centrifugadoras podría abrir la puerta a un eventual programa de armas nucleares, advierten los especialistas en control de armamento.
El supuesto acuerdo busca que Estados Unidos comparta tecnología con Riad. Pero el quid de la cuestión está ahí: ¿dónde se dibuja la línea entre un programa civil y uno militar? La historia reciente de la región nos da pistas poco alentadoras.
Desde Madrid, donde viví cinco años, siempre se mira con recelo cualquier movimiento que altere el equilibrio en Oriente Medio. Europa teme una nueva carrera armamentística. Y esta vez, con actores que tienen cuentas pendientes.
Como madre, pienso en lo que esto significa para la estabilidad global que heredarán nuestros hijos. Como periodista, reviso los precedentes. Las promesas de “uso pacífico” se han roto antes.
La administración estadounidense defiende estos acuerdos como una herramienta diplomática y energética. Pero los documentos filtrados cuentan otra historia: una de riesgos calculados y proliferación encubierta.
El escepticismo no es pesimismo; es realismo informado por décadas de ciclos rotos. Veremos si esta vez es diferente.




