De actuar a dirigir: el plot twist profesional de Ana de la Reguera
Después de casi tres décadas siendo la cara frente a la cámara, a Ana de la Reguera se le ocurrió que su zona de confort estaba muy… cómoda. Así que decidió dar el salto al lado oscuro (o iluminado, según se vea) de la dirección. Su ópera prima, la comedia “Un hombre por semana”, está en su fase final de posproducción y promete llegar a los cines a inicios del próximo año. Porque, seamos honestos, ¿qué mejor manera de superar una ruptura que dirigiendo tu propia película y, de paso, siendo la protagonista? Un nivel de terapia que ni el mejor psicólogo te puede ofrecer.
La actriz, a quien recordamos por cintas como “¡Que viva México!” y por su serie con tintes autobiográficos, no se lanzó a esta aventura en solitario. Para esta travesía fílmica se agenció la colaboración del realizador Marco Polo Constandse, el cerebro detrás de joyas como “La boda de Valentina”. Juntos se embarcaron en la codirección de este proyecto que, spoiler alert, inicialmente estaba destinado a languidecer en el catálogo de una plataforma de streaming. Pero la cosa se puso tan buena que decidieron que merecía su momento de gloria en la pantalla grande.
Una trama tan relatable que duele
La premisa es del tipo que te hace decir “¿quién no ha estado ahí?”. Rodrigo de Pedro, director del sello Videocine, nos cuenta el tea: es la historia de una mujer cuyo esposo decide que la monogamia no es lo suyo (clásico), lo que desencadena una separación y, acto seguido, la inevitable crisis existencial. La solución de nuestra protagonista: salir al mundo a “reconquistarlo”, un hombre a la vez. Suena a un plan tan desastroso como potencialmente divertido, y estamos aquí para el desastre.
Lo que empezó como un proyecto más para VIX terminó teniendo tanto potencial que los ejecutivos se frotaron los ojos incrédulos. De Pedro no ahorra elogios: “Ana tiene un talentazo brutal, he visto la película tres o cuatro veces y todos sus comentarios me han dejado apantallado por la sensibilidad que muestra”. Vamos, que no es solo una actriz que se viste de directora por capricho; la chava sabe lo que hace.
No es su primer rodeo en el director’s chair
Resulta que este no es el bautizo absoluto de De la Reguera en la silla del director. En su serie “Ana” (sí, la de tono biográfico), ya había tenido que entrar al quite de emergencia cuando el director original enfermó de hepatitis. Se tuvo que hacer cargo de la dirección por un mes, una experiencia que, sin duda, le dio el empujón final para asumir este nuevo reto. A veces el universo te lanza a la piscina, aunque no sepas nadar perfectamente.
Con este movimiento, la actriz veracruzana se une al exclusivo (y cada vez menos exclusivo) club de actores que han dado el salto a la dirección. Nombres como Luis Gerardo Méndez con “Technoboys”, Ángeles Cruz con “Nudo mixteco”, Diego Luna con “Abel” y Gael García Bernal con “Chicuarotes” ya pavimentaron el camino. Bienvenida al club, Ana.
Y por si fuera poco, 2024 ha sido un año movidito para ella. También estrenó en el Festival Internacional de Cine de Tribeca el largometraje “Doce lunas”, un proyecto dramático que la sacó de su zona de confort de la comedia y la puso a filmar con no actores y gente de la calle, en experiencias tan intensas que hasta le ofrecieron drogas sin saber quién era. Un currículum que se escribe solo.
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