Cuando los cárteles juegan al Call of Duty en la vida real
Parece que los cárteles mexicanos decidieron que contratar a exmilitares colombianos es como comprar DLC para su juego de violencia: les da ventajas competitivas. Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad que parece estar siempre en modo “¿en serio, otra vez?”, confirmó que el CJNG (y, en menor medida, el Cártel de Sinaloa) anda reclutando a estos profesionales del caos como si fueran influencers para su marca de terror.
El reclutamiento: más organizado que tu vida a los 30
Resulta que los cárteles tienen un departamento de RRHH más eficiente que el de muchas startups. Según Harfuch, los colombianos llegan por el AICM (porque claro, ¿qué mejor lugar para infiltrarse que el aeropuerto más transitado del país?), donde ya han detectado y deportado a 69 candidatos con CV militar. “No, gracias, su experiencia en explosivos no es compatible con nuestra cultura corporativa”, debieron decirles.
Lo más irónico es que, según las autoridades, estos exsoldados no tienen vínculos con guerrillas colombianas. O sea, son freelancers del crimen. “Sí, tengo entrenamiento en armas, pero solo como hobby”, imagino que dijeron en sus entrevistas. Mientras tanto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, soltó el chisme en junio: “Sí, nuestros militares andan de sicarios en México”. Gracias, capitán Obvio.
El incidente que puso el tema en el radar
Todo esto salió a la luz después de que una narcomina (sí, minas antipersona, porque los cárteles ahora juegan en modo Rambo) matara a ocho militares mexicanos en Michoacán. Entre los detenidos había 12 colombianos (9 exmilitares y 3 civiles con entrenamiento), lo que confirmó que esto no era un one-hit wonder, sino una tendencia preocupante.
Lo gracioso (si se le puede llamar así) es que las autoridades mexicanas y colombianas ahora tienen reuniones de Zoom para coordinar cómo frenar este reclutamiento. “Oigan, ¿pueden dejar de exportar mercenarios, por favor?”, debe ser el tema principal.
Así que, en resumen: los cárteles están globalizando su fuerza laboral, los gobiernos corren detrás como en un mal episodio de Narcos, y nosotros, los ciudadanos de a pie, seguimos esperando que alguien actualice el parche anti-violencia. ¿Qué sigue? ¿Que contraten a exagentes de la CIA? (No den ideas).
¿Te sorprende esta noticia? Compártela en tus redes y etiqueta a ese amigo que siempre dice “el crimen organizado es como una empresa”. Spoiler: no es un cumplido. Y si quieres más historias igual de surrealistas, explora nuestro contenido relacionado.




