¿Baja del 42% en homicidios? Las cifras que preocupan detrás del titular
La presidenta Claudia Sheinbaum salió a presumir números. Desde septiembre de 2024 hasta enero pasado, dice, los homicidios dolosos bajaron un 42%. “Hay 36 homicidios diarios menos”, destacó. Suena bien, ¿no? Es el tipo de titular que cualquier gobierno quiere.
Marcela Figueroa Franco, del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), lo confirmó en la mañanera. Habló de una “tendencia sostenida a la baja”. También mencionó que la extorsión cayó un 38%. Y otros delitos de alto impacto, como el robo de vehículos con violencia, se redujeron un 39%.
El diablo, como siempre, está en los detalles
Pero vamos a desmenuzar esto. Primero, el periodo. Comparan desde septiembre de 2024. Es decir, toman como punto de partida el mes más violento del año pasado para medir la mejora. Conveniente.
Segundo, la concentración. Siete estados acumulan más de la mitad de todos los asesinatos del país: Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Estado de México, Sinaloa, Morelos y Guerrero. Que siete entidades concentren el 50.6% del problema no es precisamente una victoria nacional distribuida.
“Se trata de una disminución del 65% en el promedio diario de homicidios”, refirió Figueroa Franco sobre Guanajuato.
Es cierto que algunos estados como Zacatecas o San Luis Potosí muestran caídas espectaculares (de más del 80%). Pero cuando el núcleo duro del problema sigue siendo el mismo, uno se pregunta si no estamos solo redistribuyendo las cifras o aplazando el problema.
Sheinbaum atribuyó la mejora a una Guardia Nacional “consolidada”, más inteligencia y mejor coordinación. Lo de siempre.
“Obviamente se ha reforzado la atención a las causas”, expresó.
Esa frase es un clásico. Suena bien, pero es intangible. ¿Cuáles causas? ¿Cómo? Los datos duros sobre inversión social o prevención brillan por su ausencia en este anuncio triunfalista.
Celebrar una tendencia a la baja está bien. Pero con estos antecedentes y esta geografía del crimen, el escepticismo no es solo periodístico; es de sentido común. Que los números bajen desde un pico histórico no es lo mismo que haber solucionado el problema.




