La cuenta atrás para las jubilaciones de oro
Esta semana en el Senado se cocina algo más que discursos. Se discute la reforma al artículo 127 constitucional, la que pretende ponerle un tope a lo que se llevan a casa los exaltos funcionarios. Fin a la fiesta, dicen.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, lo dejó claro en redes: se acaban las llamadas ‘pensiones doradas’. La iniciativa enviada por la Jefa del Ejecutivo establece que ningún exfuncionario podrá recibir más del 50% del sueldo presidencial.
“Los funcionarios y exfuncionarios no podrán recibir más del 50 por ciento de lo que gana la presidenta de la República, lo que equivale actualmente a 70 mil pesos mensuales”, detalló Castillo Juárez.
Traducción: el techo queda en unos 70 mil pesos al mes. Un cambio radical para un sistema que ha permitido jubilaciones estratosféricas pagadas con dinero público. Suena bien sobre el papel, claro. Veremos los detalles en el debate.
Una agenda cargada y una fecha simbólica
Pero no es el único plato fuerte. El Senado también tendrá un ojo puesto en lo que pase en San Lázaro con la reforma electoral enviada por Claudia Sheinbaum. Otro polvorín.
Además, esta semana toca rendición de cuentas. La Fiscalía General de la República (FGR) presentará su informe anual ante los senadores. Un acto protocolario que suele dejar más preguntas que respuestas.
Castillo Juárez prometió que el Senado “seguirá discutiendo y aprobando dictámenes de consenso”. También habrá espacio para una persona hablante de lengua indígena en la sesión del miércoles.
Todo se define en las reuniones técnicas: la Junta de Coordinación Política (Jucopo) este lunes y la Mesa Directiva el martes para afinar la agenda.
La presidenta del Senado cerró su mensaje con una invitación a conmemorar el Día Internacional de la Mujer este 8 de marzo, remarcando que “hoy, sin duda, es tiempo de mujeres”. Una frase potente en medio de una semana donde se decidirán cosas concretas.




