El Tricolor sale del bache y mira hacia un nuevo reto
Bueno, al fin. La Selección Mexicana necesitaba esa sensación. Tras seis partidos sin saborear una victoria, el triunfo ante Panamá fue más que un resultado; fue un respiro. Un autogol les dio el triunfo, pero lo importante es que se cortó la racha negativa.
Ahora toca volver a la carga. Este domingo, el rival es Bolivia. Y viene con una particularidad que no es común: se jugará de día.
¿Por qué a las 13:30 horas?
La respuesta está en Santa Cruz de la Sierra. El estadio Ramón “Tahuichi” Aguilera Costas aún está en obras. Uno de los detalles pendientes es clave: el sistema de iluminación no está al cien. Por eso, no se pueden programar partidos nocturnos.
Así que el silbatazo será a la 1:30 de la tarde, hora del centro de México (15:30 en Bolivia). Un horario poco habitual para ver al Tri, pero una oportunidad más para seguir construyendo.
Para Javier Aguirre, este partito tiene un sabor especial. Una victoria sería su triunfo número 50 al frente del Tricolor en sus tres etapas. Contra Panamá alcanzó la 49 y cortó la mala racha.
“Es un futbol sudamericano, viven los 90 minutos con intensidad, no dejan nada al azar y eso es lo que quiero… buscar que el jugador mexicano saque ese extra”, declaró el ‘Vasco’.
El reto es claro. México ha tenido resultados complicados ante rivales sudamericanos recientemente (pérdidas con Colombia y Paraguay, empates con Ecuador y Uruguay). Romper esa dinámica sería otro paso positivo.
Más allá del marcador, estos amistosos sirven para eso: para observar, para probar. Contra Panamá debutaron Brian Gutiérrez, Richard Ledezma y Kevin Castañeda. El proceso sigue.
La misión este domingo es doble: sumar para la confianza del grupo y acercar a Aguirre a ese redondo medio centenar de victorias. Con sol o sin él, a ganar.




