Por fin, el gobierno nos tiende la mano (o eso dicen)
La Secretaría de Bienestar, esa entidad que parece sacada de un cuento de hadas donde el dinero llueve sobre los adultos mayores, anunció con bombo y platillo que Ariadna Montiel Reyes (sí, la misma que probablemente nunca ha hecho fila en un módulo) informó que, oh sorpresa, el registro para la Pensión del Bienestar está abierto. ¿Hasta cuándo? Hasta el 21 de junio, porque claramente los trámites gubernamentales son como las ofertas del Buen Fin: si no actúas rápido, te quedas sin tu pedazo del pastel.
Documentos requeridos: ¿necesitas un doctorado en burocracia?
Para obtener este apoyo económico (que, seamos honestos, probablemente no alcance ni para un café diario en la CDMX), los afortunados candidatos deben presentar: identificación oficial (por si acaso eres un impostor de la tercera edad), CURP (ese papel que nunca encuentras cuando lo necesitas), acta de nacimiento (para demostrar que sí naciste, aunque a veces lo dudemos), comprobante de domicilio (que seguramente no coincide con tu INE) y un teléfono de contacto (por si quieren enviarte spam de otros “beneficios”). Todo esto, por supuesto, debe llevarse a los módulos de bienestar, esos lugares donde el tiempo avanza más lento que un caracol con sueño.
“El registro se realiza del 9 al 21 de junio”, dijo Montiel, como si dos semanas fueran suficiente tiempo para que medio país se organice. Pero tranquilos, ciudadanos, porque si no pueden ir (porque, digamos, tienen que trabajar o no quieren perder un día en filas kilométricas), pueden pedir una visita domiciliaria. Sí, como si el gobierno tuviera un ejército de funcionarios repartiendo abrazos y pensiones puerta por puerta. ¿Alguien ha visto a esos misteriosos visitantes?
El calendario: porque tu apellido decide tu destino
Para hacer las cosas más divertidas, el registro se organiza por la letra del primer apellido. Así es, si te apellidas Zambrano, prepárate para esperar hasta el final, como en esos juegos infantiles donde el último siempre se queda sin silla. Eso sí, los sábados atienden a todos, porque qué mejor plan para el fin de semana que hacer fila bajo el sol. Los módulos, por cierto, operan de 10 am a 4 pm, horario diseñado para que nadie con un trabajo formal pueda asistir. ¿Coincidencia? ¡Claro que no!
Así que ya lo sabes: si cumples con los requisitos (y con la paciencia de un santo), corre a registrarte. Eso sí, no esperes que el proceso sea tan rápido como prometen, porque en el mundo real, la burocracia es el deporte nacional.
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