La justicia actúa donde el sistema penitenciario falla
Un juez federal acaba de dar un golpe de autoridad. Ordenó, de oficio, que las autoridades del penal del Altiplano brinden atención médica inmediata a Héctor Palma Salazar, ‘El Güero Palma’. El cofundador del Cártel de Sinaloa llevaba tiempo siendo ignorado.
La resolución llega tras un amparo donde Palma alegó negligencia por parte del área de salud del centro. No es un simple trámite. Es el sistema judicial corrigiendo al sistema penitenciario.
Un cuadro clínico que duele
¿Qué padece? El capo refiere un estado delicado por tres hernias discales que afectan su nervio ciático. Los dolores en espalda y pecho son tan intensos que, según su relato, le dificultan respirar.
Pero hay más. También necesita revisiones dermatológicas anuales por un diagnóstico previo de cáncer de piel. Revisiones que, afirma, no se han realizado en los últimos dos años. La omisión es grave.
El juez Daniel Marcelino Niño Jiménez determinó que el servicio médico debe ser acorde a su historial clínico.
La orden es clara: tratamientos y medicamentos, ya. No hay margen para la dilación. Palma Salazar sigue en el CEFERESO Número 1, enfrentando un proceso por un homicidio de hace 24 años.
Aquí el teatro político muestra una cara inesperada: la justicia protegiendo los derechos básicos de quien fue declarado inocente por delincuencia organizada en 2023. La vida dentro de los muros también tiene sus reglas, y la salud es la primera.




