El llamado urgente de los dueños del dinero
La Confederación Patronal Mexicana acaba de soltar una bomba en el debate político. Con las palabras medidas pero firmes de quien teme perderlo todo, pidieron frenar en seco la reforma electoral que quiere impulsar el gobierno.
Su argumento es claro como el agua: “No es el momento”. Mientras el país enfrenta crisis de seguridad y economía tambaleante, abrir este melón les parece un lujo peligroso.
“La mejor reforma electoral es que no haya una reforma electoral en este momento”
Juan José Sierra, su presidente nacional, fue aún más directo. En lugar de modificar reglas del juego, exige al Congreso enfocarse en lo urgente: seguridad, energía, empleo. Lo que la gente realmente sufre cada día.
Por qué este rechazo duele tanto al gobierno
Lo que Coparmex está diciendo entre líneas es brutal. Sin consensos amplios, cambiar las instituciones electorales podría desestabilizar todo el tablero. Polarización, incertidumbre, pérdida de confianza internacional.
Defienden a los órganos electorales actuales con un argumento contundente: han garantizado la alternancia democrática. Tocarlos sin cuidado sería jugar con fuego en una gasolinera.
Al final, este movimiento empresarial pone sobre la mesa lo que muchos piensan pero pocos dicen: hay batallas que pueden esperar. Y ésta, según los que mueven la economía, es una de ellas.




