La mancha negra que nadie quiere reconocer
Greenpeace acaba de poner el dedo en la llaga. La organización confirmó lo que las comunidades costeras ya sabían: un derrame de crudo está arrasando con 16 lugares entre Pajapan, Veracruz, y Paraíso, Tabasco.
Desde el domingo, pescadores y autoridades locales denunciaron la aparición de hidrocarburos en Playa Peña Hermosa, Playa Linda y otros puntos clave. La mancha negra no entiende de límites municipales.
La respuesta oficial: negación rotunda
¿Y Pemex? Su reacción fue tan rápida como predecible. La empresa estatal negó inmediatamente que el derrame proviniera de sus instalaciones “estratégicas”. Prometieron una revisión, claro. Ese clásico “vamos a investigarnos a nosotros mismos” que tanto inspira confianza.
Mientras tanto, Greenpeace documenta las consecuencias reales:
“la presencia de crudo ya provocó muertes de tortuga, manatí y peces, y pérdidas en las familias pesqueras”
La organización señala algo obvio pero ignorado: la falta de acciones efectivas para contener el desastre permitió que la mancha se extendiera hasta Tabasco. Cada hora sin respuesta es más costa contaminada, más fauna ahogada en petróleo.
Las imágenes muestran playas que llevan nombres hermosos -Peña Hermosa, Linda- ahora cubiertas por una capa oscura y pegajosa. El contraste es brutal.
Y ahí seguimos: con una empresa que niega responsabilidades mientras tortugas y manatíes pagan el precio. La memoria es corta, pero los ecosistemas rotos no se olvidan tan fácil.




