La licencia que nunca tuvieron
Aquí está el detalle que nadie mencionó en las ruedas de prensa iniciales. El maquinista y el conductor del Tren Interoceánico que se salió de la vía en Nizanda, Oaxaca, no contaban con la licencia federal que los autorizaba legalmente para hacer su trabajo.
Lo dice la causa penal 7/2026 del Centro de Justicia Penal Federal en Chiapas. Un documento al que tuvo acceso este diario y que deja claro: estaban ahí, pero sin el permiso necesario.
“…no actuaron con el deber de cuidado que les corresponde”, señala el fiscal.
Exceso de velocidad y frenos que no se usaron
Los testimonios son contundentes. Alfonso “L” declaró que el tren iba entre 80 y 90 km/h por una zona donde el límite es 50. Zuleyma “M” dijo lo mismo al presentar su querella.
La locomotora FIT3027 iba al mando de Emilio Erasmo Canteros Méndez, quien excedió la velocidad. Felipe de Jesús Díaz Gómez y Ricardo Mendoza Cerón, también a bordo, no accionaron la válvula de freno de emergencia. Tres hombres, tres fallas críticas.
Un dictamen pericial del 23 de enero de 2026 (folio 5933) lo confirma: la máquina no cumplía con las normas de seguridad industrial ni con la NOM correspondiente. Omitieron el reglamento interno, el horario de la línea Z y las restricciones de velocidad.
Mientras tanto, en Nizanda, una comunidad herida clama por justicia. Catorce muertos y un centenar de heridos preguntan, con razón, dónde estaba la supervisión. La verdad duele más cuando se escribe con números de folio y artículos omitidos.




