Porque en el país de la ‘nada’, un ‘ajuste’ no es un ‘recorte’
En un giro argumental que dejó a la semántica mexicana temblando, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió al quite este viernes para aclarar un pequeño, diminuto, casi imperceptible malentendido nacional: no hay recorte presupuestal. Lo que hubo, según la explicación oficial, fueron unos “ajustes” y una “pequeña disminución, muy pequeña” en instituciones de la talla del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional de México (TecNM). Claro, porque en el vasto universo de las finanzas públicas, una reducción es como un dietista que te quita el postre pero te promete que tal vez, quizá, en un futuro incierto, te lo regresa. ¡Tranquilos todos! La mandataria federal, en su conferencia mañanera, aseguró que el dinero será repuesto. ¿Era tan difícil decirlo antes de que cundiera el pánico?
Mientras la comunidad estudiantil y académica intentaba descifrar la diferencia filosófica entre un ‘recorte’ y una ‘pequeña disminución’, Sheinbaum pasó a la siguiente diapositiva de su presentación: el fabuloso e inminente programa de capacitación en inteligencia artificial. Porque qué mejor manera de calmar los ánimos por unos pesos menos que hablando de un curso para 10 mil jóvenes que los convertirá en los próximos gurús de la computación en la nube y los lenguajes de programación. El proyecto, que se antoja tan ambicioso como la promesa de reponer fondos, se llevará a cabo en coordinación con el TecNM, el IPN y unas 20 empresas. Por supuesto, todo será público y gratuito a través de la flamante plataforma Saberes MX. Un verdadero consuelo para el alumno que ve cómo se estrechan los recursos de su universidad, pero que podrá aprender sobre manejo de datos de forma totalmente gratuita. La ironía es simplemente deliciosa.
Innovación sobre ruedas: el próximo acto de este circo digital
Y por si alguien pensaba que el espectáculo terminaba ahí, la presidenta guardaba un as en la manga: la próxima semana se presentará el programa “México, país de innovación”. Una estrategia integral que, según se adelantó, impulsará la formación tecnológica desde la educación básica. Uno no puede evitar preguntarse si esta maravillosa estrategia incluirá un módulo avanzado sobre cómo gestionar expectativas cuando los presupuestos bailan más que un TikTok viral. Sheinbaum subrayó con orgullo que este es quizá el proyecto más grande de América Latina, porque es público, gratuito y con certificaciones oficiales. “Queremos que México entre con fuerza en la carrera de la inteligencia artificial y el desarrollo digital”, sentenció. Una carrera, cabe destacar, en la que esperamos no nos quedemos sin zapatos a mitad del camino por esos ‘ajustecitos’ presupuestales.
Así que ya lo saben, queridos ciudadanos. Mientras las universidades navegan el proceloso mar de las ‘diminutas disminuciones’, el gobierno nos invita a soñar con un futuro digital y lleno de innovación. Un futuro donde, presumiblemente, la semántica será tan avanzada que la palabra ‘recorte’ habrá sido eliminada por completo del diccionario oficial.
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