Un brindis con la banca y una ley de 5.6 billones
Claudia Sheinbaum bajó a Cancún para la fiesta anual de los banqueros. Su mensaje fue claro: necesitamos que suelten más la cartera. Y según ella, se llevó un compromiso concreto.
“La mejor noticia con la que nos podemos ir hoy es que van a aumentar el crédito del 38 por ciento del PIB al 45 por ciento del PIB.”
Es decir, los bancos prometieron incrementar los préstamos al sector privado en varios puntos del PIB para 2030. Un apretón de manos frente al mar.
La otra gran carta: una ley de inversión masiva
Pero el anuncio fuerte vino después. La mandataria informó que ya está en el Congreso la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica. El monto es difícil de ignorar: 5.6 billones de pesos en inversión pública y mixta.
¿En qué se quiere meter ese dinero? El plan enumera desde energía hasta caminos.
- Energía: Llegar a 30,000 megawatts extra para 2030 y que casi la mitad sea renovable.
- Infraestructura: Más carreteras, puertos, trenes y proyectos de agua y salud.
- Innovación: 15 proyectos estratégicos para tecnología, hechos con académicos mexicanos.
Son cifras que suenan a proyecto de nación. O al menos, a un muy costoso intento.
El menú del optimismo oficial
El discurso fue un recorrido por los éxitos económicos que, según el gobierno, justifican este nuevo impulso. Sheinbaum repasó el guion:
- Control de la inflación y un peso fuerte.
- Un salario mínimo que, asegura, subió más del 150% en términos reales desde 2018.
- Una baja histórica en los homicidios dolosos (un 44%, dice ella).
- Y una pobreza reducida en millones de personas.
Todo esto, presentado como el cimiento sólido para lo que viene. Incluyendo las negociaciones del T-MEC, ante las cuales se declaró “positiva”.
Lo pequeño también cuenta: CoDi y trámites
Entre los grandes números, hubo espacio para anuncios más cotidianos. Se resaltó la simplificación del sistema CoDi para pagos por celular sin comisiones.
Y se prometió seguir con la digitalización: pagar gasolina y casetas de forma digital, y lo más complicado: homologar trámites en las 32 entidades del país para “facilitar inversiones”. Una tarea titánica contra la burocracia local.
“Somos positivos y creo que hay que ser positivos; si trabajamos juntos, siempre vamos a salir adelante… habrá temas en los que no estamos de acuerdo, no importa; somos un país democrático… lo importante es en los que sí estamos de acuerdo.”
Un final conciliador. Después de pedir más crédito y anunciar billones en inversión, el mensaje fue de unidad forzada. O tal vez necesaria. El tiempo dirá si los números prometidos hoy se materializan mañana.




