La versión oficial del día que cayó el capo
El general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, contó cómo fue el operativo donde abatieron a Nemesio Oseguera El Mencho el pasado domingo en Tapalpa, Jalisco. Una narración pulcra, casi quirúrgica, que llega días después y entre lágrimas.
La inteligencia, dice, ubicó primero a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales del capo. Ese hombre la trasladó a Jalisco para reunirse con Oseguera. Luego, la pareja se retiró. El relato oficial omite nombres, fechas exactas y cómo saltaron de la confianza a la balacera.
“Estas acciones se pueden ver desde muchas ópticas”, dijo el general entre lágrimas, “pero al final se demostró la fortaleza del Estado Mexicano”.
Un guion conocido. Primero el parte de guerra, luego el pésame. Trevilla envió condolencias a las familias de los soldados caídos. La Presidenta hizo lo propio, con un discurso de reconocimiento.
“Uno en México debe sentirse muy orgulloso de nuestras fuerzas armadas… Son grandes hombres y mujeres que siempre están dispuestos a dar la vida por los demás”, subrayó.
La foto oficial muestra al general serio frente al micrófono. La noticia ya está servida: un capo menos, un Estado más fuerte. Las preguntas incómodas —sobre inteligencia previa, sobre las muchas ópticas a las que alude el militar— quedan para otra rueda de prensa. O para ninguna.




