El escenario: Chilpancingo. La apuesta: el futuro de miles de niñas
Evelyn Salgado no anda con rodeos. En un movimiento que mezcla teatro político con acción concreta, la gobernadora presentó la tercera fase de la Estrategia Nacional para Prevenir Embarazos en Adolescentes. Pero esto va más allá de un simple anuncio.
Es una declaración de principios. Un trazo en la arena.
“Estamos luchando todos los días para que nuestras niñas y adolescentes tengan libertad y que nadie les corte sus sueños; el respeto irrestricto de sus derechos humanos está por encima de los usos y costumbres”, afirmó Salgado con esa intensidad que la caracteriza.
Ahí está el meollo del asunto. No es solo estadísticas. Es una batalla cultural.
La jugada estratégica: coordinación total
La firma fue el acto central. Un convenio entre el COESPO estatal y la Secretaría de Gobernación federal. El objetivo es claro: fortalecer la articulación para erradicar el matrimonio y embarazo infantil en Guerrero.
Porque cuando hablamos de niñas, no hay medias tintas.
“Desde el inicio de esta administración dejamos claro que no se permitirá un solo matrimonio infantil”, remarcó Salgado. Y luego, con contundencia: “Ninguna práctica comunitaria puede estar por encima de los derechos humanos”.
Palabras fuertes en un estado donde las tradiciones a veces chocan con los derechos básicos.
Los números dan esperanza. Félix Medina Padilla destacó una reducción del 24% en la tasa de embarazo adolescente en Guerrero. No es magia. Es trabajo coordinado.
Gabriela Rodríguez Ramírez explicó el plan: acciones focalizadas en 11 municipios prioritarios, aquellos con los índices más altos. No dispersar esfuerzos. Ir al corazón del problema.
El evento reunió a todo el cast político: rector universitario, presidente del Tribunal, secretarios, alcaldes de municipios clave como Cuajinicuilapa y Tlacoachistlahuaca. Cuando se trata del futuro de las niñas, parece haber consenso.
Mi padre siempre decía que la política se mide por su impacto en la vida diaria. Aquí hay niñas que podrán seguir estudiando, soñando, viviendo su infancia. Eso no es teatro político vacío.
Es cambiar destinos.




