El falso positivo por Cyclospora en lechuga mexicana, señalada por la FDA y luego desmentida, reavivó el debate sobre los recursos destinados a la sanidad agroalimentaria en México.
El presupuesto del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) pasó de 6,884 millones de pesos en 2018 a 5,086 millones en 2026. Esto representa una reducción del 26.1%, sin considerar la inflación. El sector advierte que esta tendencia compromete la capacidad de respuesta ante alertas sanitarias.
Hace una semana, la FDA señaló a la lechuga picada de Taco Bell, producida por Taylor Fresh Foods en Guanajuato, por presuntamente contener Cyclospora. Horas después, se retractó: la muestra dio falso positivo. Las exportaciones mexicanas de lechuga —97% de 153 mil toneladas anuales van a EE.UU.— provienen principalmente de Guanajuato, Zacatecas, Puebla, Aguascalientes y Sonora.
Autoridades de la Secretaría de Salud y Senasica analizaron 14 muestras de lechuga y agua, y descartaron la presencia del parásito.
El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) calificó la situación como preocupante:
“Mientras aumentan los riesgos sanitarios, el intercambio comercial y las exigencias internacionales, los recursos destinados al Senasica se han reducido”.
Agregó que la sanidad e inocuidad deben tratarse como asuntos de seguridad nacional, no sujetos a presupuestos insuficientes.
Jorge Esteve, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, señaló que en los últimos diez años el presupuesto de sanidad se redujo más del 50%, mientras la producción agrícola y ganadera creció. “No se puede dar una vigilancia completa”, afirmó.
El sector demanda que las alertas sanitarias se manejen con rigor y proporcionalidad para evitar daños a productores. La coordinación bilateral basada en evidencia científica permitió aclarar este caso, pero la falta de recursos sigue siendo un riesgo latente.




