La coalición se resquebraja
Reginaldo Sandoval, el coordinador del PT en San Lázaro, no anda con rodeos. Su partido está profundamente inquieto con la ruta que está tomando el llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia electoral. Y lo dice claro: apenas empezaron a analizarlo y ya ven problemas.
“Lo que nos inquieta es si se avanza en la democracia o se despanzurra”, declaró Sandoval.
El hueso duro de roer: las consultas
El punto de fricción principal es claro como el agua. El PT no está de acuerdo con que se incluyan consultas populares para todos los temas constitucionales en materia electoral. Para ellos, no todo debe pasar por ese filtro. Pero esto va más allá de un simple artículo de ley.
Sandoval lo eleva a una discusión sobre el alma del país: ¿vamos hacia una República centralista o seguimos siendo una federativa? Esta reforma, advierte, es de “mucho calado y de mucha fuerza”. Por eso piden revisar cada coma.
El agravio que no se tragan
Lo que realmente le sacó chispas al petista fueron los insultos desde las filas morenistas. Que los llamen “traidores” por cuestionar la reforma le parece una falta total de memoria histórica.
Recordó que el PT ha sido un aliado constante en elecciones pasadas, incluyendo las de 2002 y 2012.
Su mensaje es contundente: han aportado sangre, sudor y votos a este proyecto político. Que ahora los traten como si no hubieran puesto nada sobre la mesa les duele y les indigna. Es un golpe bajo en plena negociación.
¿Y ahora qué?
El PT se planta en una postura de análisis y cautela extrema. No dicen que no, pero tampoco dan el sí por adelantado. Sandoval dejó claro que su voto final dependerá de un solo factor: cómo se concilie la intención de reformar con la necesidad imperiosa de preservar la democracia.
Mientras tanto, en Palacio Nacional deben estar recalculando. Porque sin los votos del PT, el “Plan B” electoral de Sheinbaum podría quedarse simplemente en un plan.




