La Profeco saca la artillería pesada contra las tortillas en hielera
Ya era hora. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por fin está aplicando la ley donde más duele: en la cartera de quienes juegan con la comida básica de los mexicanos. Están imponiendo multas a establecimientos que venden tortillas almacenadas en hieleras, una práctica tan común como insalubre.
Las sanciones no son un simple regaño. Pueden alcanzar hasta cuatro millones de pesos por violar las normas oficiales mexicanas de higiene y etiquetado. No es cualquier cosa. Es el alimento fundamental de la canasta básica.
Según Profeco, estas irregularidades afectan la calidad del producto y los derechos de los consumidores.
El foco está en Tamaulipas… por ahora
La ofensiva regulatoria se ha concentrado principalmente en el sur de Tamaulipas. Allí, tiendas de autoservicio, misceláneas y otros comercios han sido sorprendidos con las manos en la masa (o más bien, con las tortillas en el hielo).
La pregunta obvia es: ¿por qué solo ahí? ¿Acaso en otros estados no se hace lo mismo? La memoria colectiva sugiere que esta práctica es pan nuestro de cada día en medio país. Pero bueno, algo es algo.
El mensaje es claro: si vendes un producto esencial, cumple con lo mínimo. Conservación adecuada e información clara para quien lo compra. Lo demás es jugar con la salud y la confianza de la gente.
Veremos si esta campaña se queda como un caso aislado o si realmente marca un precedente. La historia sugiere cautela, pero hoy al menos, hay noticia.




