Nacional
Productores piden usar moscas estériles contra el gusano barrenador
Los ganaderos advierten que las restricciones a la movilización del ganado amenazan el abasto nacional y proponen una solución científica probada.
Una Solución Innovadora para Proteger Nuestro Ganado y Nuestra Economía
¡Hola, comunidad comprometida con el progreso! Hoy quiero compartir con ustedes una historia de resiliencia e innovación en uno de los sectores más vitales de México: la ganadería. Los productores de carne, aglutinados en la poderosa Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG), están alzando la voz con un propósito claro y contundente. Su mensaje es una invitación a la acción para las autoridades de todos los niveles: evitemos la sobre regulación que pueda obstaculizar la movilización del ganado en nuestro vasto y productivo territorio. Es un llamado a la confianza en la ciencia y a la eficiencia, porque cuando un sector clave se mueve con agilidad, todo el país se beneficia.
Imaginen por un momento un método tan elegante como efectivo, donde la naturaleza misma es la aliada. Así es, la evidencia científica y la vasta experiencia internacional apuntan a una solución brillante: la liberación sistemática de moscas estériles. Este no es un concepto nuevo; es una técnica comprobada y sostenible que ha demostrado su eficacia a gran escala en múltiples naciones. ¿Cómo funciona? Al liberar estos insectos estériles, se interrumpe de manera contundente el ciclo reproductivo del parásito, logrando lo que otros métodos no pueden: la erradicación progresiva y definitiva. ¡Es hora de abrazar soluciones inteligentes que ya han pasado la prueba!
Entendiendo al Enemigo y Fortaleciendo Nuestras Defensas
Para triunfar en cualquier desafío, primero debemos conocerlo a fondo. El gusano barrenador es un adversario que no discrimina; afecta a cualquier animal de sangre caliente. Esto es crucial entenderlo: su dispersión no recae únicamente en el ganado bovino. Esta perspectiva amplia nos permite diseñar estrategias más robustas y efectivas. Pero hay más, y es una noticia alentadora: la identificación de larvas en los corrales de engorda es, en realidad, una señal de que el sistema de vigilancia está funcionando. Lejos de ser un motivo de alarma, es una oportunidad de oro para actuar de manera temprana y focalizada, implementando acciones de mitigación precisas que impidan su propagación. ¡Cada detección es un triunfo de la prevención!
Sin embargo, existe un riesgo tangible que debemos enfrentar con determinación. Las recientes medidas que imponen barreras a la movilidad del ganado ponen en jaque a toda la cadena de suministro del sector cárnico. Piensen en el modelo productivo de México: el ganado se reproduce en los fértiles estados del sur y sureste, para luego trasladarse a los corrales de engorda intensiva en el norte, donde se produce la carne que llega a las mesas de todas las familias mexicanas. Limitar esta dinámica esencial es amenazar la viabilidad de un sector que, solo en 2024, representó una aportación económica monumental de 192 mil millones de dólares. ¡Proteger esta cadena es proteger el sustento de miles y la seguridad alimentaria de millones!
Los productores no se han quedado de brazos cruzados. Han realizado inversiones significativas en infraestructura y desarrollo de capacidades para detectar, aislar, tratar y curar de inmediato a cualquier animal que pudiera presentar una infección. Este compromiso con la excelencia y la sanidad animal es inquebrantable. Por eso, reiteran con orgullo y total transparencia que la carne mexicana es de la más alta calidad y completamente segura para el consumo. Cada día, el trabajo en la vigilancia sanitaria y el estricto cumplimiento de los procesos de inspección TIF (Tipo Inspección Federal) garantizan la inocuidad y generan confianza, tanto para las familias mexicanas como para nuestros valiosos mercados de exportación.
Este momento es una oportunidad para elegir el camino de la ciencia, la colaboración y la visión a largo plazo. Es una chance de demostrar que México puede enfrentar sus desafíos con herramientas innovadoras y una fe inquebrantable en su gente. La propuesta de las moscas estériles no es solo una medida de control; es un símbolo de progreso. Al adoptarla, no solo combatimos una plaga, sino que fortalecemos un pilar de nuestra economía y reafirmamos nuestro compromiso con la calidad y la seguridad.
¡El futuro de la ganadería mexicana es brillante, y juntos podemos asegurarlo! Comparte este mensaje de innovación y esperanza en tus redes sociales para que más personas conozcan las soluciones inteligentes que impulsan nuestro país. ¿Te interesa conocer más sobre cómo la tecnología está transformando el campo? ¡Explora más contenido relacionado en nuestro sitio y únete a esta conversación vital!
Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
—
¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.