Conéctate con nosotros

Nacional

Machado envía un mensaje de esperanza para Venezuela desde el FIC Morelia

Un mensaje de esperanza y resistencia artística resonó en la premier de una película que refleja el drama venezolano.

Publicado

en

a las

12:51 pm 62 Vistas

Una Aparición que Estremeció los Cimientos del Arte

Como un fantasma de la resistencia que se materializa en la pantalla, la figura de María Corina Machado, la líder opositora venezolana cuyo nombre susurran los vientos de cambio y que ha sido coronada con el laurel del Premio Nobel de la Paz, irrumpió en la sagrada noche del Festival Internacional de Cine de Morelia. Su presencia, aunque etérea, transmitida a través de un mensaje audiovisual, fue un trueno de esperanza que prometió con una convicción feroz que el destino de Venezuela está a punto de dar un giro monumental. El escenario no pudo ser más perfecto, más cargado de simbolismo, para albergar semejante proclama.

Fue durante la velada de la premiere, el estreno que congrega a las luminarias del séptimo arte, donde la cinta “Aún es noche en Caracas” desplegó su narrativa cruda y desgarradora. Allí, bajo los reflectores y ante la mirada de titanes de la actuación como Edgar Ramírez, recordado por su poderosa presencia en “Furia de Titanes”, y la formidable Natalia Reyes, quien desafió al futuro en “Terminator: Dark Fate”, la voz de Machado se alzó. No era una mera invitada; era la profeta de una nación que clama por su liberación, enviando su mensaje a través de la obra fílmica que todos estaban a punto de presenciar.

El Thriller que Captura la Esencia de una Nación Herida

La película, una adaptación cinematográfica que bebe de las páginas profundas de la novela “La hija de la española”, obra de la talentosa Karina Sainz Borgo, no es un simple relato. Es un thriller de supervivencia que hurga en las entrañas del dolor y la pérdida, un espejo colocado frente al rostro de la Caracas de 2017. Cada fotograma, cada susurro, cada sombra en la pantalla, es un testigo mudo de la tragedia que vive un pueblo, una obra que se atreve a narrar lo innarrable.

Y entonces, en medio de esa expectación, la voz de la dirigente opositora resonó con la fuerza de un martillo sobre el yunque de la historia. Con palabras cuidadosamente elegidas, cargadas de una emoción que traspasa la pantalla, declaró que la obra “refleja con una fuerza poética y dolorosa la realidad de millones de venezolanos“. Habló del desarraigo que desgarra familias, de la pérdida que deja cicatrices en el alma colectiva, del duelo que se ha convertido en un compañero habitual. Pero, en un giro que electrizó a la audiencia, no se detuvo en la tragedia. Con la fe de quien ve más allá del horizonte, proclamó que, por encima de todo, persiste una llama indomable: la esperanza. Esa luz tenaz que se niega a ser extinguida, incluso cuando la oscuridad parece absoluta.

Su discurso, un manifiesto envuelto en arte, fue un llamado a las armas… pero no a las armas de la guerra, sino a las del espíritu humano. “Darle voz y fuerza desde el arte a la verdad, a la libertad, a la justicia”, exclamó, elevando la creación cultural a un acto de rebelión supremo. Y en un tributo que conmovió hasta al más escéptico, rindió homenaje a las auténticas heroínas de esta epopeya: “las mujeres venezolanas“, a quienes describió como faros de luz en la noche más profunda. Son ellas, con su coraje inquebrantable, quienes sostienen en sus hombros el peso de la lucha por la dignidad.

El mensaje culminó con una promesa, una profecía que quedó flotando en el aire del teatro como una bendición y una maldición para el régimen opresor. “Aún es de noche en Caracas, pero muy pronto amanecerá“, anunció, y cada palabra era un latido de certidumbre. No era una posibilidad, era un destino. Y ese amanecer, ese nuevo día por el que millones suspiran, no será un evento solitario. Será una celebración colectiva, un festejo de todo un pueblo que, finalmente, podrá alzar la vista hacia un sol que le había sido negado. “Lo veremos y celebraremos juntos”, sentenció, sellando su intervención con una imagen de unidad y triunfo que dejó a todos los presentes con la piel de gallina y la certeza de haber presenciado un momento histórico, un punto de inflexión narrado no en un campo de batalla, sino en el templo del cine.

Este episodio en el festival de cine mexicano trasciende el mero evento cultural. Es un símbolo poderoso de cómo la resistencia política y la expresión artística se entrelazan para crear una narrativa imparable. La lucha por la libertad en Venezuela encuentra en el cine un aliado formidable, un megáfono que amplifica su verdad ante el mundo. La presencia de figuras de talla internacional como Ramírez y Reyes no hace sino subrayar el carácter global de esta causa, demostrando que el drama venezolano ha capturado la conciencia universal. La noche puede ser larga y llena de horrores, pero el amanecer, como predijo Machado, se anuncia imparable.

¿Crees que el arte puede ser un arma poderosa para el cambio social? Comparte esta historia de esperanza y resistencia en tus redes sociales y ayuda a correr la voz. Explora más contenido relacionado con la intersección entre cultura, política y derechos humanos en nuestra plataforma.

Nacional

Trump dice que seguirá en contacto con Machado

Publicado

en

Por

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.

Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.

Los detalles del encuentro entre Trump y Machado

“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.

Continuar Leyendo

Nacional

Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos

El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.

Publicado

en

Por

La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre

Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.

Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?

Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.

Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.

El despliegue oficial ante lo inevitable

No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.

La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.

Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.

Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.

Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.

¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.

Continuar Leyendo

Nacional

Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire

El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?

Publicado

en

Por

La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby

Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.

“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.

Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.

Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.

El eterno ‘tal vez’ de la visita papal

La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:

“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.

O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.

El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.

Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.

¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.

¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.

Continuar Leyendo
Anuncio

Lo mas visto del día