Cuando el transporte público se convierte en paseo en balsa
Ah, las maravillas de la temporada de lluvias en el Estado de México. La Línea 2 del Mexibús decidió tomarse un descanso improvisado este viernes, no porque sus operadores quisieran un día de spa, sino porque la vía López Portillo se transformó en un parque acuático no autorizado. ¿Quién necesita Disneylandia cuando tienes Ecatepec bajo medio metro de agua?
Las intensas precipitaciones (que sorpresa, en agosto) convirtieron esta importante arteria vial en algo parecido al canal de Venecia, pero sin gondoleros y con más basura flotante. El resultado: unidades varadas como si fueran barcos encallados y pasajeros preguntándose si deberían haber traído traje de baño.
Protección Civil al rescate… otra vez
Mientras tanto, los valientes elementos de Protección Civil (que ya deben tener membresía VIP en esta zona) trabajan contrarreloj para desazolvar lo que, adivinaste, se tapa todas las malditas lluvias. ¿No sería más fácil instalar un sistema de drenaje que funcione? Oh, esperen, eso sería demasiado lógico.
El Sitramytem, en un arranque de responsabilidad inusual, suspendió el servicio “preventivamente” (traducción: antes de que los autobuses empezaran a flotar río abajo). Por su parte, las autoridades recomiendan rutas alternas, que todos sabemos consisten en calles igualmente inundadas pero con diferente nombre.
Mientras tanto, en otras líneas del Mexibús el servicio avanza más lento que trámite burocrático, porque cuando llueve en el Edomex, todo el sistema de transporte decide imitar a una tortuga con resaca.
¿Cuándo volverá la normalidad? Buena pregunta. Probablemente cuando deje de llover, el agua baje por arte de magia, y los dioses del drenaje nos sonrían. Mientras tanto, los ciudadanos pueden disfrutar de este servicio intermitente de transporte-acuático completamente gratuito (bueno, excepto por las cuotas de salud mental).
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