El frente sur se desmorona
El teatro de la violencia en Sinaloa tiene un nuevo escenario devastador: Escuinapa. En solo nueve días, cinco elementos de la policía municipal fueron asesinados. La respuesta no se hizo esperar, pero no vino de los criminales, sino del propio cuerpo que debería enfrentarlos.
Treinta agentes simplemente se fueron. Presentaron renuncias voluntarias o solicitaron jubilaciones anticipadas. Una desbandada que deja al descubierto la magnitud del miedo. Rosario Guadalupe García Camacho, secretaria de Seguridad local, lo admitió con crudeza: solo le quedan 49 elementos activos, y 28 de ellos solo cubren funciones viales.
“En forma sorpresiva, siete agentes preventivos, con menos de seis meses de servicio, presentaron sus renuncias voluntarias”, citó la autoridad.
El detonante final fue el asesinato de Pablo ‘N’ este miércoles. Fue seguido por un motociclista armado y ejecutado a balazos frente a su casa en la calle 12 de octubre. Los vecinos lo encontraron sin signos vitales. Era el quinto nombre en una lista trágica que empezó el 31 de marzo.
Ese día, una emboscada en la carretera Mazatlán-Tepic acabó con la vida del subdirector operativo, Esteban Gutiérrez Mazariego, y tres de sus hombres. El mensaje del crimen organizado fue recibido alto y claro.
Un operativo para tapar el sol con un dedo
Ante el colapso, el gobernador Rubén Rocha Moya anunció que ya se diseña un “operativo especial” para el sur del estado. Dijo que el secretario de Seguridad estatal, el general Sinuhe Téllez López, tiene instrucciones de reforzar la presencia.
Suena a guión repetido. Prometen fortalecer a los cuerpos municipales cuando estos literalmente se están evaporando por el terror. ¿De qué sirve un operativo si no hay quien lo sostenga en el terreno? La estrategia parece llegar tarde y mal.
Mientras las autoridades hablan de refuerzos, los policías que quedan en Escuinapa saben que son blancos móviles. El estado perdió el control del escenario. Ahora debe convencer a sus propios hombres de no abandonar la función antes de que caiga el telón por completo.




