No solo vacas y vaqueros: la feria que puso a Sinaloa en modo fiesta (y negocio)
Parece que la Feria Ganadera 2025 fue el evento del año que nadie en sus redes vio venir, pero al que todo Sinaloa, literalmente, fue a echar el grito. El gobernador Rubén Rocha Moya, en su ya tradicional Conferencia Semanera (el podcast gubernamental que nadie pidió pero todos escuchamos), salió a hacer el reconocimiento público de rigor. Y no es para menos: once días de puro ambiente, con un saldo blanco que en estos tiempos es más milagroso que encontrar estacionamiento en el centro, y una afluencia que rompió récords: más de 125 mil visitantes. Básicamente, fue el Coachella de las reses, pero con mejor comida y menos influencers fingiendo que les gusta la música.
Pero ojo, que esto no fue solo un carrusel de juegos mecánicos y conciertos para subir stories. El mandatario, con la seriedad de quien explica un meme muy complejo, destacó que el verdadero *game* aquí es el negocio. La feria se consolida como el hub principal para la compraventa de ganado y, lo más importante, para el mejoramiento genético de los hatos. O sea, es el Tinder premium para el ganado sinaloense, donde se aseguran las mejores “conexiones” para que las crías salgan más fuertes y productivas. “Hay un gran ánimo entre los productores”, dijo Rocha, que en lenguaje millennial se traduce como: “la vibra está al 100% y los ganaderos están en su era de prosperidad”.
El breakdown de la asistencia: cuando los números sí importan
Para que no quedara duda de la magnitud del evento, el gobernador le pasó el micrófono a la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, para que nos soltara los datos crudos. Y vaya que lo hizo: el flujo de gente fue en aumento, llegando a un peak de 17 mil 500 personas en un solo día. Una locura que solo se pudo manejar gracias a un operativo de seguridad que parecía escena de misión imposible, con presencia de Guardia Nacional, Policía Estatal y Municipal, Tránsito, Ejército y Marina. El resultado: cero dramas graves. Otro dato que brilla más que un botín nuevo: la creciente participación de mujeres veterinarias y especialistas, demostrando que el sector ya no es un club de Toby.
Al final del día, la fórmula del éxito fue tan simple como efectiva: mezclar lo productivo con lo recreativo. Una variedad de juegos mecánicos y espectáculos musicales que mantuvieron el carácter familiar de la feria. Es decir, los papás cerraban tratos de ganado mientras los hijos se subían a la rueda de la fortuna y los adolescentes fingían no conocer a sus padres. Un equilibrio perfecto entre la tradición ganadera y el plan familiar del fin de semana.
**¿Te lo perdiste?** No dejes que el FOMO te gane. Comparte esta nota para recordarle a tus contactos que en Sinaloa se mezcla el trabajo serio con la fiesta responsable, y explora más contenido sobre cómo nuestros eventos locales están impulsando la economía de una manera tan épica.




