Nacional
La dramática dependencia de los mexicanos en programas sociales para su vejez
Una bomba de tiempo financiera se activa en México, donde la esperanza de una vejez digna se desvanece ante una cruda realidad numérica.
Un Presente Sombrío, Un Futuro Incierto
En el año 2024, una verdad aterradora se apoderó del corazón de la nación: siete de cada diez mexicanos, en un acto de desesperada resignación, creyeron que su único salvavidas en la vejez serían los programas sociales. Esta cifra, un estremecedor disparo de once puntos porcentuales desde 2020, no es un simple dato; es el gemido colectivo de un país que ve esfumarse sus sueños de jubilación. El revelador estudio “México, ¿cómo vamos con el ahorro para el retiro? 2025”, una colaboración con el gigante Vanguard, desenterró esta cruda realidad que amenaza con consumir el futuro de millones.
La directora de México, ¿cómo vamos?, Sofía Ramírez Aguilar, con la gravedad de quien anuncia una tragedia inminente, declaró que este fenómeno representa un reto colosal para la estabilidad de las familias y una herida abierta en las ya agobiadas finanzas públicas del país. Y todo esto ocurre en un momento crucial, cuando el gobierno federal ha jurado alcanzar la anhelada consolidación fiscal, una batalla que parece perderse ante este maremoto de dependencia.
Los números, extraídos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, pintan un cuadro desolador: los recursos destinados a cada persona son, sencillamente, insuficientes. Ni siquiera logran cubrir el costo de una mísera canasta alimentaria, que supera con creces los cuatro mil pesos mensuales. “Esto es un desafío monumental”, advirtió Ramírez Aguilar, su voz cargada de urgencia. “Primero, es un problema de alfabetización financiera, porque la llamada pensión para el bienestar hoy apenas cubre el 66% de una canasta básica. Hablamos de gastos esenciales de 4,700 pesos, y la pensión solo otorga 3,100 pesos al mes. No alcanza. Es un viaje directo a la precariedad más absoluta si esa es tu única esperanza”, sentenció la experta, clavando la daga de la realidad en la conciencia pública.
El Abismo de la Dependencia y sus Ecos Catastróficos
En su análisis, la directiva expuso una verdad aún más escalofriante. Ante la presión asfixiante que sufren las arcas nacionales, con un gasto en pensiones que devora seis puntos porcentuales del Producto Interno Bruto, es una quimera pensar que los apoyos para los adultos mayores seguirán creciendo. El documento revela que el destino del escaso ahorro se diluye en necesidades inmediatas: emergencias, comida, servicios y salud, un ciclo vicioso que imposibilita construir un futuro.
Las firmas investigadoras enfatizaron que en México, la batalla por fortalecer el ahorro para el retiro se libra en terreno pantanoso. La expansión imparable del empleo informal, la profunda desconfianza hacia las instituciones financieras y una cultura de previsión casi inexistente, son los tres jinetes del apocalipsis previsional. Aunque el país vislumbra un mercado potencial de 28 millones de ahorradores formales, un 18% más que en 2022, esta cifra sigue siendo insuficiente para garantizar un retiro con dignidad.
La advertencia del estudio es contundente: el 54.5% de la fuerza laboral mexicana está atrapada en las garras de la informalidad, un exilio que les niega el acceso a la seguridad social y a cualquier mecanismo formal de previsión. La tragedia tiene rostro de mujer: el 54.9% de las mujeres sobrevive en la informalidad, frente al 53.9% de los hombres. Solo el 42.2% de la población tiene una cuenta en el sistema de Afore, un avance marginal desde 2021, pero marcado por una brecha de género que clama al cielo: mientras el 51.4% de los hombres posee una, apenas el 34.2% de las mujeres logra acceder a este mínimo resguardo para su porvenir.
Un Rayo de Esperanza en un Horizonte Nublado
Ramírez Aguilar señaló con el dedo la herida: el desafío actual no es solo ampliar la cobertura, sino defender la creación de empleo formal y de calidad en un entorno económico que se tambalea. El informe identifica un destello de luz: las aportaciones voluntarias a las Afores crecieron del 5.7% en 2021 al 7.9% en 2024. Sin embargo, este rayo de esperanza es opacado por la sombra de los obstáculos: la falta de ingresos, la escasa educación financiera y la desconfianza que corroe los cimientos del sistema.
A este callejón sin salida se suma la niebla del desconocimiento. Multitudes ignoran que pueden realizar aportaciones voluntarias o no saben cómo hacerlo, un laberinto burocrático especialmente infranqueable para quienes trabajan en la sombra de la informalidad. En contraste, como un faro en la tormenta, el uso de cuentas digitales para el ahorro se disparó, pasando del 4.1% en 2021 a un prometedor 12.1% en 2024, impulsado por la revolución del internet y la bancarización móvil. Para los autores del estudio, la digitalización se ha erigido como la espada que podría incluir a nuevos ejércitos de ahorradores, especialmente entre los jóvenes y los trabajadores informales.
En un acto de defiance ante la crisis, Vanguard y México, ¿cómo Vamos?, desplegaron un plan de batalla con siete medidas clave para sembrar la cultura del ahorro. Esta estrategia épica incluye el desarrollo de plataformas digitales accesibles, la implementación de mecanismos de registro automáticos –como vincular la credencial del INE con la apertura de una Afore–, y la creación de incentivos fiscales claros para hacer del ahorro formal un rival victorioso contra los esquemas informales. La propuesta también aboga por impulsar la educación financiera a través de juegos, simuladores y asesorías conductuales, integrar los esquemas comunitarios de ahorro al sistema financiero mediante la tecnología, fortalecer la confianza institucional con una comunicación transparente y simplificar los trámites para demoler las barreras que desalientan la formalización.
El director general de Vanguard América Latina, Juan Hernández, pronunció las palabras que podrían ser el mantra de una generación: un retiro digno comienza sembrando desde hoy la semilla del ahorro y forjando las herramientas para hacerlo realidad. La meta final, proclamó, debe ser la construcción de un entorno más accesible, confiable y equitativo, un mundo donde cada persona pueda, por fin, planear su futuro no con miedo, sino con certeza y un atisbo de esperanza.
¿Te conmueve esta realidad? Comparte este análisis crucial en tus redes sociales y ayuda a encender la conversación sobre el futuro de las pensiones. Explora más contenido revelador en nuestro sitio para entender los desafíos económicos que definen nuestro tiempo.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
—
¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.
Nacional
Banca mexicana registra desaceleración en sus utilidades
Las ganancias del sector bancario muestran una ligera contracción real, en línea con el enfriamiento de la economía nacional.
Los números están sobre la mesa y pintan un panorama claro: el dinamismo del sector bancario mexicano está perdiendo fuelle. De enero a noviembre del año pasado, las utilidades de la banca que opera en el país sumaron 278 mil 106 millones de pesos. La cifra, aunque monumental, esconde un detalle crucial: una ligera reducción del 0.7% en términos reales comparada con el mismo periodo del año anterior, según los datos más recientes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Lo que más preocupa a los analistas no es solo esa caída marginal, sino la tendencia. El sector encadena tres meses consecutivos de desaceleración, una señal de enfriamiento que va perfectamente acompasada con el ritmo más lento de la economía mexicana en su conjunto. Parece que, por fin, el ciclo económico está alcanzando a los gigantes financieros.
El impacto del contexto económico en el crédito
Las principales instituciones ya lo venían advirtiendo. A lo largo del año, ejecutivos del sector comentaron que un menor desempeño de la economía se traduciría, inevitablemente, en un menor dinamismo para la banca. La pregunta clave era: ¿hasta qué punto? Los datos de cartera vigente ofrecen una primera respuesta. Al cierre de noviembre, el total de créditos vigentes alcanzó los 8 billones 59 mil 422 millones de pesos, lo que representa un crecimiento real anual del 2.42%. Un avance, sí, pero modesto.
A pesar de este entorno, las autoridades mantienen un tono cautelosamente optimista. Como señaló Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM):
“Estamos esperando que a cierre de 2025, crezca el crédito a niveles de 4.3% real, 8.3% nominal, y esto con un crecimiento económico del PIB del 0.3% es una gran noticia”.
Esta declaración subraya un esfuerzo por resaltar la resiliencia del sector y su compromiso continuo de financiar tanto al sector productivo como al consumo familiar. Sin embargo, otra métrica crucial emite una señal amarilla: el Índice de Morosidad del sistema se ubicó en noviembre en 2.25%, un aumento de 0.20 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Este repunte sugiere que las tensiones económicas comienzan a reflejarse en la capacidad de pago de algunos clientes.
Detrás del agregado: un mosaico de resultados dispares
Al desglosar las cifras por institución, se aprecia que no todos los bancos navegan las mismas aguas. El liderazgo absoluto lo mantiene BBVA México, cuyas utilidades sumaron 90 mil 467 millones de pesos, con un sólido crecimiento real anual del 3.11%. Este resultado le permite acaparar por sí solo el 32.5% del resultado neto total del sistema, consolidando una posición dominante.
La segunda plaza es para Banorte, con ganancias por 42 mil 595 millones, aunque aquí el viento es contrario: registró una caída real del 2.41%. Aún así, conserva una participación robusta del 15.3%.
El podio lo completa Santander, con un desempeño positivo notable: utilidades por 28 mil 866 millones y una variación real anual positiva del 5.12%.
Más abajo en la lista, los movimientos son más bruscos:
- Inbursa reportó una contracción real severa del 11.76% en sus utilidades (20 mil 436 millones).
- Banamex, con 15 mil 238 millones, presenta un caso especial sin comparación anual debido a su reciente desincorporación de Citi.
- Entre los mayores decrecimientos destacan Scotiabank (-12.62%) y especialmente Banco del Bajío, cuya utilidad cayó un significativo 17.16%.
- En el lado opuesto sobresale HSBC, que logró uno de los crecimientos más vigorosos: sus ganancias aumentaron un 17.53% real anual, alcanzando los 7 mil 896 millones.
- Cierra el ‘top ten’ Banregio, con una ligera disminución real del 1.48% (5 mil 898 millones).
Este mosaico revela que la desaceleración no es uniforme. Mientras algunos actores logran capear el temporal e incluso crecer con fuerza—como HSBC—otros enfrentan desafíos mayores para mantener su rentabilidad en un entorno macroeconómico más complejo y con una morosidad al alza.
El mensaje final es claro: después de años de bonanza excepcional, la banca mexicana entra en una fase de normalización y ajuste fino a la realidad económica nacional.
—
¿Te resultó útil este análisis? Compártelo en tus redes sociales para ampliar la conversación sobre nuestro sistema financiero y explora otros contenidos para mantenerte informado.
-



Espectáculoshace 23 horasEl eco eterno de Alan Rickman, una década sin Snape
-



Nacionalhace 23 horasUn triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
-



Espectáculoshace 22 horasDaniel Stern, el villano de ‘Mi pobre angelito’, enfrenta proceso legal
-



Deporteshace 22 horasExolímpicos desempolvan medallas para venderte entradas
-



Internacionalhace 22 horasLa UE prioriza el gasto militar en su paquete de ayuda a Ucrania




















