El presupuesto de tu clínica está en tus manos
Martí Batres, el jefe del ISSSTE, hizo un anuncio en la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum que suena a democracia directa. Este sábado 21 de febrero, a las 11:00 horas, se convocan asambleas. ¿El objetivo? Que tú, como derechohabiente, decidas cómo se gasta el dinero para mejorar tu unidad médica.
No es un programa más, es una bolsa de 375 millones de pesos que se repartirá entre 650 clínicas y hospitales. La idea es simple pero poderosa: cada lugar tendrá su propio presupuesto y un comité elegido por la comunidad para manejarlo.
“Cada unidad cuenta con un presupuesto y dicho presupuesto se va a ejercer a través de los comités de salud y bienestar, que son elegidos en las asambleas”, destacó Batres.
La promesa es equipamiento nuevo e infraestructura renovada. Y Batres insiste en un punto clave: dice que habrá “una enorme rapidez” porque los recursos se manejan como un programa social, sin la pesada burocracia tradicional. Es una apuesta alta por la agilidad.
La otra pata del plan: formar más médicos especialistas
Mientras Batres hablaba del ISSSTE, Zoé Robledo, director del IMSS, puso sobre la mesa el tema de fondo: quién atenderá en esas clínicas mejoradas. Su instituto forma a casi la mitad de los especialistas del país.
Las cifras que dio son contundentes. De 2006 a 2026, habrán egresado 7 mil 432 médicos especialistas de sus residencias. El reto ahora es contratarlos.
“Entonces, era una inversión fundamental poderla hacer. El resultado es que en los últimos ocho años habremos ofrecido 71 mil becas para residencias”, apuntó Robledo.
Solo en los dos últimos años son más de 20 mil becas. Es una inyección masiva de recursos para tener más profesionales. La estrategia parece clara: mejorar el hardware (las clínicas) con participación ciudadana y asegurar el software (los médicos) con becas masivas.
El teatro político de la salud tiene hoy dos actos principales. Uno donde te dan la voz para arreglar tu centro de salud. Otro donde invierten fuerte para asegurar que haya quien te atienda allí. Las consecuencias del primer acto las verás pronto en tu colonia.




