El drama en la frontera de dos estados
El fiscal de Zacatecas, Cristian Camacho Osnaya, soltó la bomba este sábado: seis de los siete cuerpos hallados en Tepezalá, Aguascalientes, son de personas originarias de Zacatecas. Dos de ellas, mujeres. El séptimo sigue sin identificar, y ese caso ya es competencia de la fiscalía aguascalentense.
Pero aquí no acaba el teatro. Lo que realmente enciende las alarmas es lo que viene detrás.
La jugada sucia del crimen organizado
Camacho reveló algo que parece sacado de un guion de serie negra: el crimen organizado está emitiendo cédulas de búsqueda apócrifas. Sí, leíste bien. Usan páginas de Facebook para difundir fichas falsas con logotipos del Protocolo Alba, nombres, fotos y hasta señas particulares. “Nos llama la atención que las elaboran con datos específicos”, dijo el fiscal, como si estuvieran jugando a ser autoridades.
Las familias llegaron a denunciar desapariciones después de ver esas fichas en redes. Pero aquí el plot twist: muchas no habían reportado nada antes, porque no sabían cuándo desaparecieron sus seres queridos. El crimen organizado no solo mata, también usurpa funciones del Estado.
“Las elaboran con datos específicos, al requisitarlas con fotografías, nombres, características, señas particulares y hasta el lugar del extravío”
Las denuncias que llegaron tarde
Hasta ayer, solo había una denuncia formal por privación ilegal de la libertad, del 17 de abril en Cieneguillas. Pero tras el hallazgo, tres familias más se presentaron. Ninguna denunció secuestro, solo que no sabían de sus familiares desde el 26, 20 y 29 de abril. Las fichas de búsqueda no se difundieron porque las familias no autorizaron, y la Fiscalía respeta eso.
El operativo ya está en marcha en la zona limítrofe entre Zacatecas y Aguascalientes. Pero mientras tanto, el crimen organizado sigue moviendo sus piezas en este tablero de horror. La pregunta que queda flotando: ¿quién está detrás de esas fichas falsas? Y más importante, ¿cuántos más están desapareciendo sin que nadie los busque?




