La apuesta por la paz en el estado más complicado
Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Gobernación, lo dijo claro: desde el día uno, Guanajuato fue marcado como prioridad absoluta en la agenda de seguridad. No es para menos. Celaya, León y Salamanca son nombres que, tristemente, han sonado más por balaceras que por otra cosa.
Pero el enfoque aquí es distinto. No se trata solo de perseguir a los malos. La idea, según explicó la funcionaria, es atacar las causas que generan la violencia. Y eso significa ir colonia por colonia, casa por casa.
“Las actividades realizadas como parte del primer eje rector de la estrategia nacional de Seguridad, que es atención a las causas que originan la violencia aquí en Guanajuato”, expuso Rodríguez Velázquez.
Números que buscan cambiar una realidad
Las cifras son abrumadoras, pero hay que ver si se traducen en calles más tranquilas. Hablan de 346 sesiones de una mesa estatal y más de 3 mil 400 reuniones regionales. De esos encuentros salieron 730 acuerdos, todos coordinados con la gobernadora Libia Denis García.
La táctica se llama ‘Jornadas por la Paz’. Ya van 273. Se instalaron comités vecinales, se hicieron ferias y lo más concreto: se recuperaron 45 espacios públicos que antes estaban tomados por el miedo o el abandono.
En Celaya, el municipio que suele llevar la peor parte, se otorgaron casi 200 mil servicios (actas, CURP) y se rescataron 19 parques o canchas. En León fueron 154 mil servicios y 14 espacios; en Salamanca, 143 mil atenciones y 12 áreas públicas devueltas a la comunidad.
“Juntos recuperamos parques, canchas y áreas públicas”, señaló la titular de Gobernación.
Lo interesante es cómo involucran a la gente. Agradeció a quienes abrieron las puertas de sus casas para escuchar y participar. Incluso hubo colaboración con Desarrollo Urbano para obras hechas con los vecinos, no para ellos.
¿Y las armas? Un intercambio inusual
Quizás lo más simbólico sea el programa “Sí al desarme, sí a la paz”. Con apoyo del Ejército y hasta la Iglesia Católica, se invitó a los ciudadanos a cambiar sus armas por dinero. Anónimamente.
El resultado: desde octubre del año pasado hasta febrero de este 2026, vecinos de siete municipios entregaron 352 armas de fuego. Cada una representa un potencial conflicto evitado.
La próxima semana toca ir a la colonia San Miguelito, en Irapuato. Más visitas puerta a puerta. Otra feria de paz.
Aquí el mensaje es claro: no basta con prometer mano dura. El gobierno apuesta por una paz construida desde abajo, con trámites básicos, deporte y parques donde jugar. El verdadero drama político no está en los discursos grandilocuentes; está en si estos números logran que un padre en Celaya pueda dejar salir a su hijo al parque sin ese nudo en el estómago. Eso es lo único que cuenta.




