Una salida con olor a campaña
Este miércoles, Claudia Sheinbaum soltó la noticia en su mañanera: Esthela Damián Peralta deja la Consejería Jurídica del gobierno federal. El motivo, según la presidenta, es que quiere irse a trabajar a Guerrero. Y claro, no se puede estar en el gabinete y competir por una gubernatura al mismo tiempo.
“…le indicó que debía dejar la Consejería Jurídica antes de competir rumbo a las elecciones de 2027 ‘porque no se pueden las dos cosas’.”
Su renuncia es efectiva el 30 de abril. Justo a tiempo para terminar el mes, como pidió Sheinbaum. Qué conveniente.
¿Quién es la que se va?
Damián Peralta no es cualquier funcionaria. Es una de las colaboradoras más cercanas a la presidenta. Solo llevaba cuatro meses al frente de la Consejería Jurídica, ese puesto clave que da viabilidad legal a las decisiones presidenciales.
Su trayectoria está pegada a la de Sheinbaum: fue su secretaria particular cuando era jefa de Gobierno de la CDMX, coordinó la defensa del voto en la campaña presidencial y hasta fue subsecretaria en Seguridad. Es del círculo íntimo.
Ahora pone la mira en Guerrero para 2027. Una movida política clásica: salir del gobierno con tiempo para armar la maquinaria estatal.
Y ¿quién llega?
Aquí viene lo bueno. Sheinbaum no perdió tiempo y ya tiene un reemplazo en mente: Luisa María Alcalde, la actual dirigente nacional de Morena.
“Considero a Luisa María una extraordinaria abogada y sé que nos va a ayudar, va a contribuir mucho al gobierno de la transformación”, dijo Sheinbaum.
El detalle es que Alcalde aún está evaluando la propuesta. Y hace poco subió un video diciendo que no dejaría la presidencia del partido… a menos que la propia presidenta se lo pidiera. Vaya coincidencia.
Si acepta, se desata otro juego de sillas: Morena tendría que buscar nueva dirigencia. Y en ese rumorío ya suena otro nombre: Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar.
Sheinbaum rápidamente aclaró que si Montiel se va al partido, los programas sociales están blindados. Por si acaso alguien preguntaba.
Un movimiento calculado. Una aliada sale por la puerta de atrás hacia una candidatura, otra aliada entra por la puerta principal al corazón jurídico del gobierno. La operación política nunca duerme.




