La oposición no se calla: exigen cuentas claras
El PRI está tocando la puerta con los nudillos en San Lázaro, y no piensa irse hasta que le abran. La bancada tricolor insiste, con toda la fuerza de la palabra, en que tres altos funcionarios federales se presenten a explicar el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.
¿Quiénes deben dar la cara? Piden al secretario de Marina, Raymundo Morales; a la titular de Semarnat, Alicia Bárcena; y al director de Pemex, Víctor Rodríguez. La demanda es simple: claridad sobre las afectaciones ambientales y operativas.
Pero aquí hay un detalle que huele mal. Rubén Moreira, coordinador del PRI, lanza una acusación directa: la primera solicitud, presentada el 29 de marzo, fue ignorada. No hubo respuesta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
“Insistiremos en las comparecencias al considerar que existe opacidad en el manejo de la información por parte del gobierno federal”, declaró Moreira.
La opacidad es la palabra clave. El teatro político tiene este acto: un incidente grave y un silencio que habla más fuerte que cualquier discurso.
La trama se complica: Dos Bocas y peajes
La petición no se detiene ahí. Moreira también quiere al titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva, para que explique los aumentos en las tarifas de peaje. Su argumento es contundente: la gente paga más sin ver mejoras.
Y luego llega el golpe bajo, desde Tabasco. El diputado priista Erubiel Alonso denuncia algo grave: tres trabajadores resultaron lesionados en un incidente reciente en la refinería de Dos Bocas.
La acusación es fuerte: Pemex estaría ocultando información. Es el clásico movimiento donde lo que no se dice termina siendo más importante que lo declarado.
Para cerrar este paquete de demandas, el PRI también pide repetir la evaluación de aspirantes a consejeros del INE, alegando falta de transparencia. Es un día agitado en la Cámara.
Al final, esto no es solo sobre un derrame o unos peajes. Es sobre rendición de cuentas. Es sobre si el gobierno está dispuesto a actuar cuando las luces del escenario político se encienden y todos miran. El PRI ha lanzado el guante. Ahora toca ver si alguien lo recoge.




