La cifra bonita y la realidad que se esconde
El titular de la Profeco, César Iván Escalante Ruiz, salió a presumir números. El 90% de las estaciones de servicio en el país cumpliría con el acuerdo para mantener la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro. Suena bien, ¿verdad? Esa es la versión para titulares.
Pero como siempre, el diablo está en los detalles que no son portada. Durante la presentación del programa “Quién es quién en los precios”, el funcionario detalló que son 11 mil 259 gasolineras las que respetan este pacto. El precio promedio nacional, según ellos, se ubicó la semana pasada en 23.67 pesos por litro.
“Mediante los monitoreos permanentes de la Profeco, se han identificado estaciones que ofrecen precios justos, con márgenes de ganancia que no superan los dos pesos por litro”, explicó Escalante Ruiz.
Como ejemplo estrella, destacó una gasolinera de Pemex en Acolman, Estado de México, donde venden a 23.12 pesos. El caso modelo para la foto.
Aquí viene el pero que nunca falta. El mismo funcionario admitió, casi de pasada, lo obvio:
“No obstante, también señaló que existen casos en los que no se respeta el acuerdo voluntario.”
Claro que existen. Y esa es la pregunta del millón: ¿cuántos son esos casos? ¿Dónde están? ¿Qué consecuencias hay para quienes no cumplen con este “acuerdo voluntario”? De eso no hubo cifras claras.
Un 90% de cumplimiento suena a aplauso. Pero ese 10% restante representa más de mil estaciones donde el consumidor sigue pagando de más. La memoria es corta: estos acuerdos voluntarios tienen un historial de ser más voluntarios para romperlos que para cumplirlos.
La Profeco muestra su caso ejemplar en Acolman. Bien por ellos. Ahora falta ver el listado completo de quiénes son los del otro lado del porcentaje. Esa es la información que realmente protege al consumidor.




