Un voto unánime que cambia las reglas del juego
Después de 34 largos años, el cine nacional por fin tiene una nueva ley. Esta tarde, en un hecho casi teatral por su unanimidad, la Cámara de Diputados aprobó la Ley Federal de Cine y el Audiovisual. Con 466 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, se abroga la norma que regía desde 1992.
Todos los partidos levantaron la mano. En política, eso ya es un guión de ficción. Pero hoy fue real.
¿Qué significa para las salas?
La nueva ley establece dos reglas de oro. Primero: todo título nacional debe tener una publicidad mínima de 14 días antes de su estreno y permanecer en cartelera al menos dos semanas. Segundo, y esto es histórico: el cine mexicano tendrá un mínimo del 10% del tiempo en pantalla.
Traducción: por cada 100 funciones en cualquier complejo del país, 10 serán obligatoriamente para producciones locales. Es una cuota que busca equilibrar la batalla contra los grandes estudios extranjeros.
“No se trata sólo de una industria, sino de un derecho humano”,
dijo Alma Lidia de la Vega Sánchez (Morena), presidenta de la Comisión de Cultura.
El consenso fue total durante la fijación de posturas. José Alejandro Aguilar López (PT) lo clavó:
“Sin el apoyo al cine nacional se pierde memoria, identidad y voz… Un país que no cuenta sus propias historias, es un país que vive las historias de otros.”
La sombra del pasado y una nueva figura
Diputados del PRI y PAN reconocieron que esta ley viene a tapar un hoyo. Se refieren al sexenio anterior, cuando se desmantelaron el Foprocine y Fidecine, fondos que apoyaron cerca de 500 películas en dos décadas.
“El Estado se alejó como apoyo del cine nacional. Esta ley corrige esas inercias”,
destacó Juan Antonio Melénez Ortega (PRI).
La iniciativa ya nombra al programa Fomento al Cine Mexicano (Focine) como el nuevo mecanismo del Imcine para apoyar al sector. Lo crucial: las asignaciones presupuestales deberán incrementarse progresivamente cada año.
“Debe haber más presupuesto cada año para el cine, sea cual sea el partido”,
recalcó Omar Antonio Borboa (PAN).
Ahora la pelota pasa al Senado para su ratificación. Luego, el Ejecutivo tendrá 180 días para expedir el reglamento. El telón se abre para un nuevo acto en la industria. El público espera en la butaca.




