La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo este jueves en Ensenada, Baja California, al exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel, de 74 años. Se le acusa de delitos relacionados con crimen organizado y contrabando de combustible, una modalidad conocida como huachicol fiscal. La captura deriva de una investigación de “alta complejidad” contra la empresa Ingemar, fundada por Ruffo y dedicada a trámites aduanales.
Cargos y antecedentes
El caso se remonta a julio del año pasado, cuando autoridades aseguraron en Coahuila cerca de 15.5 millones de litros de combustible y 129 camiones cisterna. Fue el mayor decomiso de hidrocarburos durante el gobierno de Claudia Sheinbaum. Tras ese operativo, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, señaló a Ingemar como una de las compañías bajo investigación por su posible vínculo con el traslado del combustible.
Ruffo reconoció ser accionista de Ingemar, aunque dijo no tener participación mayoritaria. En entrevistas afirmó que la empresa solo realizó importaciones y denunció irregularidades en aduanas. “Hicimos la importación de algunos de los volúmenes”, declaró, rechazando responsabilidad directa en el contrabando.
Investigación y reacciones
De acuerdo con la FGR, la orden de aprehensión se obtuvo tras reunir elementos de investigación. En el caso también figura Ricardo Thompson, uno de los fundadores de Ingemar, quien pidió investigar a sus socios y acusó que en 2021 Ruffo y José Merino Valdés lo despojaron a él y a su hijo de acciones y cargos administrativos.
El Partido Acción Nacional (PAN) expresó respaldo al exgobernador y confió en que aclarará los señalamientos. La dirigencia panista cuestionó la detención y pidió justicia sin distinciones partidistas. Ruffo, histórico militante del PAN, fue el primer gobernador estatal de oposición al PRI en 1989, y luego senador y diputado federal. Su caso se suma a las investigaciones sobre redes de contrabando de hidrocarburos en zonas fronterizas, especialmente Tamaulipas.




