Seguridad reforzada en el corazón de la capital
El Ángel de la Independencia y el Paseo de la Reforma amanecieron el domingo bajo un operativo de seguridad sin precedentes. Miles de policías y funcionarios de la alcaldía resguardaron la zona previo al partido de octavos de final del Mundial entre México e Inglaterra.
La medida responde al fallecimiento de cuatro aficionados ocurrido cinco días antes, durante los festejos masivos por la victoria de México ante Ecuador. Las autoridades capitalinas duplicaron el número de agentes: 6,000 en Reforma —el doble que en el partido anterior—, 7,500 en el Estadio Azteca y 3,300 en el Zócalo.
Desde temprano, cientos de aficionados con camisetas verdes y banderas mexicanas ingresaron a la zona tras revisiones de seguridad. Entre ellos, los estudiantes Daniela Oliveros, de 22 años, y Christopher Pino, de 18, llegados desde Chilpancingo, Guerrero.
“Va a estar bueno”, afirmó Pino, confiado en la victoria. Oliveros fue más cauta: “Pase lo que pase, vamos a estar con la selección”.
Ambos respaldaron el despliegue. “Espero que la gente se porte bien”, comentó Pino.
Los hechos que motivaron el operativo
La noche del 30 de junio, tres personas fallecieron por asfixia en calles cercanas a Reforma: dos mujeres de 19 y 44 años y un hombre de 48. Además, un aficionado de 35 años murió en el hospital por paro cardiorrespiratorio tras sufrir epilepsia y sangrado digestivo. La Fiscalía capitalina investiga los cuatro decesos.




