Un partido que selló la paz diplomática
El Mundial de fútbol fue el escenario para resolver un conflicto que duró siete años. El rey Felipe VI de España viajó a Guadalajara para ver el partido España-Uruguay y aprovechó para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante una hora conversaron y dieron por superadas las discrepancias que comenzaron en 2019, cuando México exigió una disculpa real por la Conquista.
“Felipe, gracias por venir”, dijo Miguel Campos, un empleado de banca español de 41 años que asistía al partido. Consideró la polémica “más politiqueo y hacer ruido mediático que lo que siente la gente”.
“No hay odio a España y creo que los mexicanos y los españoles medio primos-hermanos somos”, explicó mientras ondeaba una bandera española.
Sergio Astorga, camarero mexicano, coincidió: “Fue una falta de comunicación porque (la unidad entre) mexicanos y españoles es parte de nosotros”.
El gesto que cambió todo
La disculpa pública nunca ocurrió, pero el monarca reconoció en marzo pasado “controversias morales y éticas” durante la conquista en una exposición en Madrid. Dos días después se confirmó la invitación de Sheinbaum al Mundial. “Fue un asunto de dignidad para el pueblo de México”, dijo la mandataria el viernes, y destacó que sin esas palabras del rey no habría sido posible el acercamiento.
Sheinbaum buscaba ser coherente con la postura de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien envió la carta exigiendo disculpas y puso las relaciones en “pausa” en 2022. Ella no invitó a Felipe VI a su investidura en 2024.
Pragmatismo y geopolítica
Los lazos comerciales, culturales y sociales entre ambos países son clave. En un contexto global incierto y con la administración de Donald Trump aplicando políticas unilaterales y antiinmigración, reforzar la relación era necesario. Sheinbaum asistió a una reunión de líderes progresistas en Barcelona donde se envió un mensaje de unidad frente a Trump.
El jueves, Felipe VI y Sheinbaum hablaron de comercio, economía y “de la situación del mundo, de cómo es importante reconocer la Carta de las Naciones Unidas”, según la presidenta, quien describió al rey como “una persona muy sencilla”.
Otros royals en el Mundial
Felipe VI no fue el único miembro de la realeza en México. La princesa Hisako de Takamado de Japón visitó Monterrey para ver a su selección. Y los reyes Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos estuvieron en Houston y Kansas City apoyando a Holanda y Curazao, que debutaba en una Copa del Mundo.