La controversia que no se apaga
La construcción de una planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, volvió a encender alarmas en redes sociales. Ambientalistas, influencers y habitantes locales advierten sobre los posibles daños ecológicos en la Bahía de Ohuira, zona de alta riqueza natural.
Las imágenes del traslado de infraestructura industrial reavivaron el debate, aunque la oposición al proyecto no es nueva: comenzó en 2013. Desde entonces, colectivos como “¡Aquí no!” han impulsado recursos legales y protestas para frenar la instalación de la planta, que produciría 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco.
El proyecto es promovido por GPO, filial de la suizo-alemana Proman AG. La empresa defiende la iniciativa como motor de desarrollo económico y empleo. Sin embargo, críticos señalan riesgos irreversibles para el ecosistema marino, la pesca de camarón y la salud de comunidades cercanas.
El símbolo de Topolobampo
Un punto central de la preocupación es “El Pechocho”, un delfín que se volvió atractivo turístico. Quedó huérfano tras el huracán Ismael (1995) y desarrolló una relación única con humanos. Su hábitat podría verse afectado por las obras.
La influencer Daniela Rodrice compartió un video recordando su historia: “Yo conocí ese lugar porque hay un animalito, un delfín que se quedó huérfano… cuando no quiere que lo acaricies se pone una ramita en la boca”. Calificó el proyecto como “más grave que el Mahahual” y criticó que “ya están entrando las grandes bombas a la bahía para destruir todo”.
La también influencer Lupita Villalobos sumó su voz: “Hay que firmar la petición para que se vea el poder que tenemos los mexicanos”. Denunció que empresas extranjeras aprovechan la falta de atención para instalarse sin considerar consecuencias.
El creador César Barajas comparó el caso con Mahahual, donde la presión social frenó un proyecto: “Esta planta la quieren poner en un lugar protegido… tenemos que hacer ruido”.
La petición en Change.org busca reunir firmas para detener la obra. La discusión sigue abierta, mientras la comunidad teme por su entorno y su futuro.