El agave se pone elegante (y sin intermediarios)
¡Atención, amantes del tequila y la justicia social! Porque resulta que 842 productores de agave en Jalisco han decidido dejar de ser los eternos olvidados de la fiesta y ahora ostentan con orgullo la certificación Agave Responsable Social (ARS). Sí, esa etiqueta que suena como un premio Nobel para agricultores, pero en realidad es un intento (loable, por cierto) de que los que sudan la gota gorda cultivando la planta estrella del tequila no terminen pagando el pato de los abusos de intermediarios.
Sin coyotes, por favor: el agave va directo al tequila
Según el Consejo Regulador del Tequila (CRT), estos 842 héroes anónimos ya han enviado 18 mil toneladas de agave directamente a las fábricas, saltándose a los famosos “coyotes” (que, curiosamente, no tienen cola ni aullidos, pero sí una habilidad envidiable para quedarse con una tajada del pastel). ¿El resultado? Un esquema que promete sostenibilidad, planificación y, sobre todo, que el dinero llegue a quien realmente mueve el cotarro: los agricultores.
Por supuesto, no todo es miel sobre hojuelas. Para obtener esta certificación, los productores deben cumplir requisitos más estrictos que un examen de matemáticas en Harvard: tener menos de 100 mil agaves en inventario, estar registrados desde hace años, pagar impuestos (¡sorpresa!) y demostrar que no han arrasado bosques para cultivar. Vamos, que si eres un deforestador serial o un evasor fiscal, mejor ni lo intentes.
Manuel Enríquez Saldívar, un agavero de Amatitán, lo resume con la elegancia de quien ha visto demasiado: “Es el mejor trato: de empresa a productor, sin intermediarios”. Traducción: “Por fin nos tratan como seres humanos y no como proveedores de materia prima barata”. Humberto Benítez, otro productor, va más allá y suelta la palabra prohibida: “Eviten a los coyotes”. ¿Alguien dijo monopolio?
Lo mejor de todo es que inscribirse es gratis (sí, gratis, como el aire… bueno, hasta que alguien decida cobrarlo). Basta con presentar el INE y la constancia fiscal en las oficinas del CRT o en la Unidad Móvil que recorre la región. Eso sí, no esperen champagne y alfombra roja: esto es campo, no los Óscars.
¿Funcionará? Quién sabe. Pero por lo menos, 842 productores ya pueden decir que su agave es más responsable que muchos políticos.
¿Te gusta el tequila y la justicia social? Comparte esta nota y descubre más sobre cómo la industria intenta (por fin) hacer las cosas bien. #AgaveJusto #TequilaConConciencia




