El déjà vu político de Belmont
En el cierre de su campaña, Ricardo Belmont decidió que su mejor carta era un espejo. El espejo de Andrés Manuel López Obrador. El candidato peruano rindió un homenaje completo al expresidente mexicano, retomando sus frases y, sobre todo, su narrativa.
“Un hombre en su ley no amenaza, abraza. Nosotros queremos abrazos y no balazos”, declaró Belmont, parafraseando directamente al tabasqueño.
La admiración no es nueva. Ya en 2019, Belmont se plantó en una mañanera para hablar frente a AMLO. Lo conoció por redes sociales, dijo. Ahora, en plena carrera presidencial, ese recuerdo se convirtió en argumento de campaña.
Un modelo para armar
Belmont elogió el enfrentamiento de López Obrador al neoliberalismo y lo consideró una “esperanza para Latinoamérica”. Incluso vio en las conferencias diarias del mexicano un acto singular de transparencia. Curiosa definición para quien ha tenido relaciones tan… complejas con la prensa.
El candidato fue más allá: sintió “un déjà vu de mi vida en su personalidad”. Comparó su etapa como alcalde de Lima con lo que él percibe como el proyecto de AMLO: recuperar autoestima y sentido de pertenencia.
Finalmente, deseó éxito al expresidente y felicitó a los periodistas presentes. López Obrador, por su parte, agradeció la visita y el reconocimiento. Un intercambio cordial entre dos figuras que buscan, cada uno a su modo, dejar huella en la política de sus países.




