Oaxaca hirvió este 1 de mayo
No fue un desfile tranquilo. Trabajadores del STEPIDCEO, el sindicato de empleados del gobierno estatal, se agarraron a golpes y empujones en pleno centro de la capital oaxaqueña. La escena parecía sacada de una película de acción: pancartas ardiendo, gorras en llamas frente al Palacio de Gobierno, y gritos contra el gobernador Salomón Jara Cruz.
¿Qué detonó la bronca?
Todo estalló entre un grupo de sindicalizados y su propia dirigencia mientras avanzaba la marcha del Día del Trabajo. La pelea fue tan intensa que otros asistentes tuvieron que intervenir para separarlos. Los inconformes prendieron fuego a propaganda y lanzaron consignas contra el mandatario estatal.
El trasfondo es más profundo: denuncian un doble cobro del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que les está comiendo el salario. Según ellos, hay una doble tributación ilegal que ya afectó sus bolsillos. Y la dirigencia, en lugar de defenderlos, los tiene abandonados.
Más frentes abiertos
No fue el único gremio en la calle. La Sección 22 del SNTE ya anunció que en próximas asambleas definirán fecha para una posible huelga nacional. Mientras tanto, el sector salud salió a denunciar que faltan medicamentos e insumos en hospitales del estado.
“Esto es solo el principio si no se atiende el problema”, advirtió un líder sindical bajo anonimato.
La jornada dejó claro que el descontento no es un rumor: es una olla a presión. Y si el gobierno no afloja, el teatro político en Oaxaca podría tener más actos explosivos.




