Contrabando de combustible: la otra cara del huachicol
A diferencia del robo de hidrocarburo mediante tomas clandestinas, el contrabando fiscal —conocido como huachicol fiscal— opera con empresas fachada, importadores, agentes aduanales y esquemas financieros. La Fiscalía General de la República (FGR) informó que fortalece las investigaciones para combatir este ilícito que evade impuestos y daña la economía nacional.
Dos rutas principales
En la vía marítima, las organizaciones usan documentación falsa para descargar combustible en puertos sin declararlo. Luego lo almacenan en sitios clandestinos y lo distribuyen mezclado con producto legal para ocultar el origen. En la ruta ferroviaria, el Gabinete de Seguridad detectó redes que declaraban volúmenes mucho menores a los reales o cambiaban la carga fiscal, usando a Coahuila, Durango y Zacatecas como nodos logísticos.
Golpes recientes
La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) reportó aseguramientos clave. En Tampico, Tamaulipas, se incautó el buque Challenge Procyon con 10 millones de litros de diésel, tractocamiones e infraestructura; dos personas detenidas. El impacto económico: 372 millones de pesos. En Ensenada, Baja California, se aseguraron 8.8 millones de litros del buque TORM AGNES en El Sauzal, con tres detenidos.
En el rubro ferroviario, la FGR aseguró 170 ferrotanques con 18.9 millones de litros en San Luis Potosí, Nuevo Laredo, Tampico y Coahuila. La afectación asciende a 238.8 millones de pesos.
Investigaciones abiertas
Las autoridades mantienen líneas de investigación contra más de 70 personas físicas y morales en nueve entidades. Destaca un esquema de gran escala en la Aduana de Matamoros, Tamaulipas, donde se aseguraron 15 millones de litros de hidrocarburos, 129 ferrotanques y tractocamiones. Se han cumplido órdenes de aprehensión y vinculado a proceso a presuntos integrantes de la red, que incluye a operadores logísticos y servidores públicos.




