Protestas en la capital peruana
Unas 2.000 personas acompañaron al candidato presidencial progresista Roberto Sánchez en una marcha por Lima. Exigen que las autoridades aclaren el manejo de las actas del voto en el extranjero, donde Keiko Fujimori obtuvo más del 60% de los sufragios.
El conteo oficial de la ONPE muestra a Fujimori con el 50,116% frente al 49,884% de Sánchez. La diferencia es menor a 0,3 puntos porcentuales. Ambas fuerzas han presentado impugnaciones.
Los manifestantes corearon consignas como:
“Keiko con mis votos no te metas” y “no al fraude, el voto se respeta”.
También llevaban carteles con la frase “Castillo libertad”, en alusión al expresidente Pedro Castillo, sentenciado y aliado político de Sánchez.
Cuestionamientos sin pruebas
Aunque Sánchez no ha declarado fraude, sus abogados sí lo hicieron ante los jueces electorales. No presentaron evidencias. El candidato dijo a la prensa que las actas del extranjero debieron digitalizarse antes de ser enviadas a Lima y que su transporte aéreo careció de medidas de seguridad.
La Cancillería y la ONPE negaron cualquier irregularidad. Las misiones de la OEA y la Unión Europea coincidieron en que la segunda vuelta transcurrió sin incidentes.
Serenidad y advertencia
Keiko Fujimori pidió a los seguidores de Sánchez:
“No dejarse llevar por narrativas que buscan generar odio y división”.
Aseguró que esperará con calma el resultado final, que el tribunal electoral debe anunciar a más tardar a mediados de julio.
Perú arrastra un historial de acusaciones de fraude. En 2021, la propia Fujimori denunció “fraude en mesa” y pidió anular 200.000 votos que favorecían a Castillo. Sus simpatizantes también marcharon entonces.




