Un ataque en el momento más delicado
Según un alto cargo israelí citado por medios locales, fuerzas de Israel han bombardeado una reunión en la ciudad iraní de Qom. El objetivo: el consejo de 88 miembros encargado de elegir al sucesor del líder supremo, Alí Jameneí, asesinado el pasado sábado.
El edificio fue alcanzado justo cuando los miembros tenían las papeletas en las manos, aunque no todos los 88 estaban presentes. La fuente describe esta acción como el inicio de una campaña conjunta con Estados Unidos.
Un mensaje claro antes del golpe
Poco antes del ataque, el Mossad, el servicio secreto israelí, rompió dos meses de silencio con un vídeo en farsi. En él, presentaba a los líderes iraníes como una fila de fichas de dominó que caen una tras otra. Una amenaza visual que ahora se materializa.
En su primera entrevista desde el inicio de esta escalada, el primer ministro Benjamín Netanyahu fue contundente. Aseguró que el régimen de los ayatolás es “irreformable”. Su argumento: la caída de este sistema generaría una oleada de reconocimientos del Estado judío por parte de países árabes y musulmanes.
“El régimen de los ayatolás es irreformable”, aseguró Netanyahu.
La pregunta ahora no es solo quién sobrevivió al ataque en Qom, sino qué viene después en este juego geopolítico cada vez más peligroso.




